A Milei, la teoría de los dos demonios le quedó chica
Por Juan Pablo Durán
A lo mejor habrá que repetirlo de nuevo. ¿Será hasta el cansancio? Parece que sí. A ver, repitamos todo otra vez, como cada año: el 24 de marzo de 1976 no marcó el inicio de una guerra, fue la instauración de un plan sistemático de terrorismo de Estado. Bajo el pretexto de derrotar o aniquilar la subversión, las fuerzas armadas no combatieron a un ejército enemigo en igualdad de condiciones, sino que utilizaron toda la infraestructura de la nación para secuestrar, torturar y desaparecer a estudiantes, trabajadores, maestros y artistas. No hubo dos demonios enfrentados, hubo un Estado que se convirtió en victimario de su propio pueblo para imponer, con sangre y balas, un modelo económico generador de pobreza.
Sin embargo, 50 años después de aquel horror, Arge...





