
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni sumó un testimonio clave que complica la explicación oficial sobre el valor de su vivienda en Caballito. Natalia Rucci, titular de la inmobiliaria que manejó la venta original del inmueble, reveló a Infobae detalles sobre la maniobra que permitió al funcionario adquirir un semipiso de 150 metros cuadrados por un precio sensiblemente inferior al de mercado.
La triangulación: de USD 340.000 a USD 230.000
Según el relato de Rucci, el departamento pertenecía originalmente al exfutbolista Hugo Morales y salió a la venta en 2024 con un precio de 340.000 dólares. Tras meses sin compradores, el valor se desplomó hasta los 200.000 dólares, precio al que lo compraron dos jubiladas: Claudia Sbabo y Beatriz Viegas.
La sospecha judicial reside en que estas dos mujeres serían “prestanombres”. La operación fue gestionada íntegramente por Pablo Martín Feijoo, hijo de una de ellas y amigo cercano de Adorni, quien visitó la Casa Rosada poco antes de que se sellara la venta definitiva al jefe de Gabinete.
- Venta a Adorni: Solo un mes después de que las jubiladas compraran el departamento a Morales por USD 200.000, se lo vendieron a Adorni por USD 230.000.
- Facilidades sospechosas: Adorni pagó apenas USD 30.000 de adelanto y el 87% restante quedó financiado a un año sin intereses, una condición inusual para el mercado inmobiliario actual.
El rol de la inmobiliaria y el “flipping”
Natalia Rucci aclaró que su empresa solo participó en la primera etapa (la venta de Morales a las jubiladas) y que no conocía el vínculo con Adorni hasta que el caso saltó a la luz.
“Vinieron dos muchachos (Feijoo y un socio) y dijeron que lo ponían a nombre de sus madres. Dijeron que se dedicaban al flipping: comprar, reciclar y vender. Me pareció una operación normal en ese momento”, explicó la martillera.
Sin embargo, para los investigadores, el hecho de que las compradoras originales fueran jubiladas que “solo pusieron la firma” refuerza la hipótesis de una estructura financiera diseñada para ocultar el origen de los fondos o simular una operación lícita de compra-venta.
Tras el operativo en la sede de Rucci Propiedades en Mataderos, la Justicia cuenta ahora con:
- Documentación de tasación: Que confirma que la propiedad valía originalmente casi USD 110.000 más de lo que terminó pagando el ministro.
- Registros de visitas: Que demuestran que Feijoo (el amigo de Adorni) fue quien lideró la negociación y llevó arquitectos al lugar, a pesar de no figurar en los papeles iniciales.
El juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita buscan determinar si esta “cadena de ventas” fue una pantalla para que Adorni pudiera blanquear el acceso a una propiedad de lujo con ingresos que, según sus declaraciones juradas, no alcanzarían para cubrir semejante inversión.
