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“El peronismo se dio cuenta de que de cara a 2027 no sobra nadie”: Adorno analizó la política local

El analista político y director de la consultora Meraki, Patricio Adorno, aportó en Bisturí una lectura minuciosa sobre las coordenadas que configuran el escenario preelectoral tucumano. Advirtió que la fragilidad socioeconómica y el avance de La Libertad Avanza (LLA) actúan como los principales ordenadores del abroquelamiento del Partido Justicialista. Apoyado en los últimos datos de su consultora, Adorno ubicó a la fuerza libertaria como el principal faro de la oposición provincial —provocando un severo desplazamiento de los sectores tradicionales—, analizó el “pasillo del medio” en el que se ubica Mariano Campero y describió la complejidad operativa que impondrá el cuarto oscuro en los comicios provinciales.

El ordenamiento del PJ: Convivencia “a los codazos” y la lección de 2021

Adorno interpretó las recientes postales de unidad del peronismo local en El Cadillal y el interior de la provincia como una respuesta estrictamente pragmática de la dirigencia frente a un escenario donde todos arriesgan su continuidad:

“Me parece que el peronismo está reconociendo, sobre todo el peronismo local, que el escenario de cara a mayo de 2027 va a ser el momento electoral en el que toda la dirigencia política local se va a jugar su propio cuero. El año que viene renuevan todos los actores políticos que son electivos en la provincia de Tucumán. Están viendo que de cara a ese momento no sobra nadie. Las condiciones materiales y algunos actores dirían incluso hasta económicas tampoco pueden permitirse el lujo de una fragmentación como en otros momentos de la historia, como en 2019”.

El politólogo destacó que la “tríada de poder” conformada por Osvaldo Jaldo, Rossana Chahla y Miguel Acevedo busca desactivar las especulaciones de fisuras que alienta la oposición. Sin embargo, remarcó que las tensiones internas persisten en estado latente: “Es una clara señal a la propia tropa de ‘nos tenemos que ordenar’. Me parece que tenemos que empezar a convivir, aunque sea los codazos, y reeditar el escenario previo a 2021, a esa interna que marcó en el justicialismo provincial una herida que no termina de cicatrizar, que cada tanto supura”. Respecto a la ausencia orgánica del sector liderado por Juan Manzur en las fotos de familia, Adorno desestimó una fractura expuesta para la contienda provincial de mayo, aunque abrió un interrogante para el turno nacional: “Hay indicios que permiten asumir que no vamos a tener una ruptura abierta y expuesta en mayo. Eso no quiere decir que no busquen competir en agosto, cuando haya que ordenarse internamente de cara al escenario electoral nacional”.

La Libertad Avanza como eje opositor y el desplazamiento radical

De acuerdo con los últimos estudios publicados por la consultora Meraki, la fuerza que responde al presidente Javier Milei ha logrado consolidarse con nitidez en el imaginario social de la provincia:

“Hicimos dos preguntas a los tucumanos. La primera es ‘¿quién creés que es el principal partido de oposición en la provincia de Tucumán?’ Casi la mitad respondió que es La Libertad Avanza. Está claramente consolidada como el principal espacio opositor. Pero luego preguntamos ‘¿qué espacio político creés hoy que es el principal que podría producir un cambio positivo en Tucumán?’ Y ahí, aunque LLA aparece en primer lugar, pierde muchísimo terreno. No termina de conjugarse este rol propositivo”.

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El informe de Meraki arrojó un dato contundente ante la consulta abierta sobre quién encabeza la oposición a la gestión de Osvaldo Jaldo: “Lo primero que sobresale es un enorme ‘ninguno’. Más o menos el 35% de los tucumanos creen que hoy no hay ninguna figura de oposición. Entre los votantes de Osvaldo Jaldo, seis de cada diez dicen ‘no hay nadie al frente’. La principal figura de oposición es Lisandro Catalán. No es ni el propio Roberto Sánchez, ni José Cano, ni Silvia Elías de Pérez, ni Mariano Campero. Aparecen muy abajo en la consideración incluso del propio votante tradicional, lo que marca un profundo desplazamiento en la representación de ese espacio”.

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A su vez, el analista sopesó los desafíos estructurales de las figuras libertarias locales como Catalán, Federico Pelli o Soledad Molinuevo: “No pueden creer que son diputados o el cargo que lleguen a ocupar por ellos mismos, sino por el espacio que representan. Es una espada de doble filo: si el empuje nacional te lleva a traccionar mucho más profundo te va a dar mayores herramientas, pero también te puede condicionar profundamente en la provincial”. Asimismo, señaló que resta observar si LLA mantendrá su promesa de no utilizar el sistema de acoples: “Una cosa es una Libertad Avanza monolítica de lista única al estilo Ricardo Bussi —que con 13 puntos consiguió ocho legisladores que luego el bloque explotó en la primera interna— y otra cosa es una Libertad Avanza amplia al estilo del Acuerdo para el Bicentenario de 2015”.

Mariano Campero y el “pequeño pasillo del medio”

Al evaluar el rol del diputado nacional Mariano Campero y sus aspiraciones a la gobernación, Adorno advirtió la complejidad de edificar un perfil disidente que comparte el mismo universo discursivo que la fuerza gobernante a nivel nacional:

“Me parece que todo indica que hoy Mariano Campero está mucho más cerca de convertirse en un referente del pequeño pasillo del medio —que ya hace mucho tiempo dejó de ser la ‘ancha avenida del medio’— antes que en uno de los contendientes que van por los carriles centrales. Si la demanda está muy claramente identificada con La Libertad Avanza y lo que se busca es posicionarse como un actor más no orgánico del mismo espacio de representación, es muy difícil una campaña en ese tono”.

El consultor sugirió que el objetivo de Campero podría estar proyectado a largo plazo: “Quizá no se alcance en esta elección. Hay que ver si la estructura territorial que tiene hoy el radicalismo provincial, en base al crecimiento que tuvo en los últimos ocho años en el interior y la capital, le permite constituir un núcleo de poder lo suficientemente relevante como para sostenerse políticamente de cara no ya a 2027, sino a 2031”. Añadió además la debilidad institucional de la fuerza local: “Hoy hablamos de Mariano Campero como un dirigente radical, siendo que compite por su propio espacio político y la UCR sigue intervenida. No termina ni siquiera un periodo completo sin una intervención por parte de las autoridades nacionales del partido”.

El territorio digital

Finalmente, Adorno desmitificó la idea de que la supremacía en las plataformas digitales se traduzca de forma automática en éxito electoral dentro del ecosistema político tucumano, marcando una clara diferencia entre la dinámica nacional y la capilaridad del aparato territorial:

“Sería un error para el peronismo, y para cualquier otro actor que hoy esté en la gestión, responder utilizando las mismas herramientas o intentando imitar el uso que se hace de los mismos recursos que sus principales adversarios. El ‘like’ y la visualización no se transmiten inmediatamente en un voto. La estrategia de armado territorial suele ser mucho más definitoria el día de la elección”.

Para graficar la preeminencia de las estructuras tradicionales frente al fenómeno de los creadores de contenido o militantes digitales, Adorno recurrió a un paralelismo con las elecciones legislativas nacionales de 2025: “Cuando La Libertad Avanza nacional, con un fuerte predominio de Karina Milei, tuvo que decidir entre priorizar a su militancia digital o priorizar la estructura territorial heredada o conformada con retazos de otros espacios, priorizó a las ‘fuerzas del suelo’ y dejó de lado a las ‘Fuerzas del Cielo’. En un escenario provincial, las fuerzas del suelo tienen muchísimo potencial”.

El analista concluyó describiendo la complejidad material del cuarto oscuro tucumano regulado por el régimen de acoples, un factor que incomoda la narrativa abstracta de las redes: “En mayo del año que viene, cuando vayamos a las urnas, vamos a tener 30 o 40 boletas en el cuarto oscuro. Esas boletas van a ser todas muy parecidas, blancas, grises y negras, con caras y sellos, esparcidas en un montón de bancos de escuela donde no se va a ver ningún color. Si el espacio político no fue lo suficientemente efectivo como para que el votante la lleve desde la casa. Vas a tener que ir a buscar esa boleta. El peronismo tiene una característica que ningún otro espacio tiene: la profunda capilaridad territorial y dirigentes que saben exactamente qué hacer el día en que valen los votos”.

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