
Un violento asalto ocurrido en Trancas volvió a poner en foco una modalidad delictiva que se repite: delincuentes que se hacen pasar por policías para ingresar a viviendas. Pero esta vez, el caso sumó un elemento que amplificó el impacto: la aparición de un apellido con peso político en la investigación.
La Justicia tucumana avanza sobre un robo agravado ocurrido el 18 de noviembre, en el que un grupo de personas logró ingresar a la casa de José María Centeno tras simular un procedimiento policial. Una vez adentro, lo redujeron con un arma de fuego y se llevaron dinero en efectivo, bebidas importadas, vinos de alta gama y camisetas de Boca Juniors.
El dato que más inquieta a los investigadores no es solo la violencia del hecho, sino el nivel de precisión con el que actuó la banda. Los asaltantes sabían cómo ingresar, qué buscar y dónde encontrarlo.
Esa certeza es la que sostiene la principal hipótesis: la existencia de un “entregador”, alguien con acceso a información detallada sobre la víctima y su entorno.
En ese punto aparece el nombre de Roberto Damián “Tatuno” Moreno, hijo del legislador Roberto “El Tigre” Moreno. Según la investigación, tendría un vínculo previo con Centeno, lo que refuerza la sospecha de una posible filtración de datos clave.
Para avanzar sobre esa línea, el juez Lucas Alfredo Taboada ordenó la extracción forense del teléfono del joven. El objetivo es reconstruir comunicaciones, analizar mensajes y detectar posibles contactos con los autores materiales del robo.
El contenido del dispositivo podría resultar determinante para establecer si existió coordinación previa o si la vinculación es circunstancial.
Aunque la causa se investiga en el plano penal, el caso ya genera repercusiones políticas en Trancas. La aparición del apellido Moreno dentro del expediente añade tensión a un escenario local donde los vínculos personales y políticos suelen cruzarse.
Por ahora, la Justicia intenta reconstruir el circuito del delito y determinar responsabilidades. La modalidad (falsos policías que utilizan engaños para ingresar a viviendas) vuelve a encender alertas en la provincia.
El avance de la causa dependerá, en gran medida, de lo que surja del análisis del celular. Allí podría estar la clave para confirmar si se trató de un dato aislado o de una entrega planificada.
