
El crimen de Cynthia Verónica Lazarte conmociona a Tucumán y suma un nuevo capítulo de preocupación sobre la reincidencia delictiva. Roberto Fuentes, el hombre acusado de asesinar a la mujer de 41 años, había recuperado la libertad apenas 40 días antes luego de cumplir una condena de seis años por abuso sexual.
La víctima, conocida en el barrio como “La Piba”, vivía en situación de calle desde hacía años. Era madre de cuatro hijos, enfrentaba problemas de adicción desde la adolescencia y se movilizaba con muletas tras haber perdido parte de ambos pies en un accidente. Su asesinato se convirtió en el cuarto femicidio registrado en Tucumán durante 2026.
Familiares y vecinos relataron que el viernes previo al crimen Cynthia se encontraba de buen ánimo. Había logrado higienizarse y planeaba reunirse con sus sobrinas para pasar la noche juntas. Además, su familia la esperaba para celebrar el cumpleaños de su madre.
Sin embargo, durante esa jornada mostró preocupación por la presencia de un hombre al que describía como alguien que la perseguía. Incluso llegó a exhibir una fotografía tomada de espaldas, aunque la persona no pudo ser identificada.
La madrugada del sábado, alrededor de la 1, vecinos alertaron al 911 por un automóvil que se incendiaba en calle Francia al 1.100. Cuando los efectivos llegaron al lugar encontraron un cuerpo en el interior del vehículo.
Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir los movimientos previos y determinar que la última persona que había estado con la víctima era Roberto Fuentes, quien fue detenido horas después en su domicilio.
Los detalles de la acusación
Durante la audiencia de formulación de cargos, el auxiliar fiscal Lucas Maggio describió un ataque de extrema violencia. Según la acusación, Cynthia fue golpeada con un objeto contundente, sufrió heridas cortantes y luego fue estrangulada con un cable.
Posteriormente, el agresor habría intentado eliminar evidencias rociando el cuerpo con una sustancia inflamable e incendiando el vehículo. Los peritajes determinaron que la víctima ya había fallecido cuando comenzó el fuego, ya que no se detectaron rastros de hollín en sus vías respiratorias.
Los investigadores también analizan muestras biológicas para establecer si existió un posible abuso sexual previo al asesinato.
Además, los peritos hallaron lesiones en el cuerpo del acusado compatibles con un intento de defensa por parte de la víctima durante el ataque.
La jueza María Alejandra Balcázar dispuso seis meses de prisión preventiva para Fuentes al considerar que existe riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
En caso de ser hallado culpable por el delito de femicidio, el acusado podría recibir una condena de prisión perpetua.
El dolor de vecinos y familiares
La muerte de Cynthia generó una fuerte conmoción en la comunidad. Quienes la conocían la describen como una persona vulnerable, atravesada por problemas de consumo, discapacidad y una compleja situación social.
“Tuvo una vida muy difícil”, resumió uno de sus conocidos, que recordó que la mujer dependía de sus muletas para desplazarse y que atravesaba permanentes situaciones de vulnerabilidad.
Vecinos también expresaron indignación al conocer que el principal acusado había recuperado recientemente la libertad tras cumplir una condena por abuso sexual, y reclamaron que la Justicia avance con firmeza en el esclarecimiento del caso.
