
La reapertura de la sala de periodistas en Casa Rosada llegó con explicaciones oficiales y también con silencios. En su primera conferencia tras el cierre, el jefe de Gabinete Manuel Adorni rechazó de plano las acusaciones de censura, aunque evitó responder sobre su situación judicial.
El funcionario defendió la decisión del Gobierno de modificar el acceso a la prensa acreditada y aseguró que se trató de una medida vinculada a la seguridad, no a una restricción de la libertad de expresión.
“No es censura”, la postura oficial
Durante la conferencia, Adorni sostuvo que el cierre temporal de la sala respondió a una evaluación interna y a la implementación de un nuevo protocolo en conjunto con Casa Militar y el área de comunicación.
Según explicó, el objetivo fue “hacer cumplir la normativa” y no limitar el trabajo periodístico. En esa línea, remarcó que la gestión de Javier Milei es, a su entender, una de las que más respeta la libertad de prensa.
También advirtió que no se permitirá que, bajo ese argumento, se desarrollen acciones que puedan comprometer la seguridad nacional.
El cierre de la sala de periodistas durante más de una semana generó cuestionamientos desde distintos sectores del periodismo.
Con la reapertura, el Gobierno avanzó en una reorganización de la circulación dentro de la Casa Rosada, estableciendo nuevas condiciones para el trabajo de los cronistas acreditados.
Silencio sobre la causa judicial
Más allá de las explicaciones institucionales, la conferencia dejó un tema sin respuesta. Consultado por una investigación judicial en curso sobre supuestos viajes al exterior y compras de inmuebles no declarados, Adorni optó por no responder.
La causa se tramita en el juzgado federal a cargo de Ariel Lijo, con intervención del fiscal Gerardo Pollicita.
