
En una entrevista a fondo con Bisturí, el Secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Luciano Chincarini, detalló las acciones que lleva adelante el municipio ante la preocupación por el brote de chikungunya. El funcionario explicó que, más allá de la fumigación química, el foco está puesto en la mitigación y prevención: “Estamos trabajando en el mantenimiento de casi 600 hectáreas de espacios verdes y en la limpieza de canales para impedir la reproducción del mosquito”, señaló.
Chincarini destacó que la estrategia incluye operativos de “descacharrado” y el mantenimiento de pendientes en calles de barrios populares para evitar los anegamientos, focos críticos para el vector. En cuanto a los basurales crónicos, el funcionario informó un avance significativo: “Cuando asumimos había cerca de 80 basurales; hoy hemos logrado erradicar el 50% mediante la creación de ‘ecopuntos’ con seguridad las 24 horas y un trabajo de apropiación cultural con los vecinos”.
Política y Gestión: El desafío de gobernar con recursos recortados
Al ser consultado sobre el futuro del peronismo y la gestión local, Chincarini se mostró esperanzado pero realista respecto al impacto de la crisis nacional. “Con una caída abrupta de los recursos coparticipables, estamos trabajando con mucha austeridad y sin hacer promesas de campaña imposibles”, afirmó. El secretario defendió la gestión de la intendenta Rossana Chahla, definiéndola como una figura de renovación política: “Tiene toda la potencia y la cercanía con los vecinos; es una bocanada de aire fresco”.
Sobre la interna, desestimó las críticas de dirigentes como Germán Alfaro, calificándolo como un “aliado circunstancial” que no representa la voluntad mayoritaria del peronismo. Además, cargó contra el Gobierno Nacional: “Milei no va a ser reelecto. El trabajador ve cómo se degradan sus sueños y eso hace que el peronismo cobre otra potencia y expectativa de cara a volver a conducir el país”.
“Estar en el barro para resolver problemas” Finalmente, Chincarini se refirió a su estilo de gestión territorial: “El pedido de los vecinos es amplio, desde el déficit de infraestructura hasta la falta de trabajo, que hoy es la preocupación principal. A mí me gusta estar en el barro, porque estar en una oficina es cómodo, pero en el barrio ves la realidad a los ojos y te comprometes al 100%”. Según el secretario, la clave es abandonar las discusiones políticas estériles y poner en agenda las necesidades concretas: transporte, desagües y calidad de vida.
