
Tras el fallo judicial que resolvió absolver a César Soto y Sergio Kaleñuk en el cuarto juicio por el crimen de Paulina Lebbos, el fiscal de Cámara Carlos Sale continuará al frente de la acusación y será quien impulse el recurso de casación una vez que se conozcan los fundamentos completos del fallo.
La decisión trascendió luego del pedido de apartamiento y nulidad parcial presentado por Alberto Lebbos, quien había cuestionado con dureza el accionar del representante del Ministerio Público Fiscal tras retirar la acusación contra Sergio Kaleñuk durante los alegatos.
Lejos de dar un paso al costado, Sale ratificó su teoría del caso, a su vez que buscará revertir en instancias superiores la sentencia dictada por unanimidad por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, quienes absolvieron a Soto por falta de pruebas y a Kaleñuk ante la ausencia de acusación fiscal.
Durante la lectura del veredicto, Fradejas fue tajante y aseguró que la investigación “brilló por su ausencia”. Según el tribunal, no existieron pruebas técnicas ni testimoniales suficientes que permitieran ubicar a Paulina en la casa de Soto la madrugada de su desaparición.
Los magistrados remarcaron además que ni siquiera se realizó una inspección ocular o reconstrucción en la vivienda señalada por la fiscalía.
El juicio se extendió durante 14 jornadas y contó con la declaración de 41 testigos. La hipótesis acusatoria sostenía que Soto había estrangulado a la joven estudiante tras una discusión en su domicilio de calle Estados Unidos al 1200.
Sin embargo, el tribunal cuestionó que se intentara sostener una condena sobre “dichos de dichos” e indicios que ya habían sido descartados en debates anteriores.
Uno de los momentos más explosivos del proceso ocurrió cuando Sale retiró la acusación contra Kaleñuk por “orfandad probatoria”, lo que desató la furia de Alberto Lebbos y de su abogado, Juan Musi, quienes denunciaron un supuesto “oscurantismo procesal” y reclamaron el apartamiento del fiscal.
Pese a la tensión, Sale continuará al frente de la causa y defenderá su postura ante la Corte Suprema provincial, insistiendo en que Soto fue el autor del femicidio y que el caso debía resolverse con perspectiva de género, teniendo en cuenta los antecedentes de violencia mencionados durante el alegato.
