
El equipo de Eduardo Coudet venció 2-1 a Carabobo sobre la hora luego de un final accidentado. Matías Viña terminó atajando por la expulsión de Santiago Beltrán.
Matías Viña terminó el partido en Venezuela con los guantes puestos y defendiendo los tres palos de un equipo que se quedó sin cambios operativos. El defensor uruguayo debió improvisar su nueva función cuando el reloj marcaba el final de un encuentro que parecía escaparse de las manos por las incidencias reglamentarias. Esta situación forzada marcó el cierre de una noche donde la planificación táctica se desmoronó ante la emergencia absoluta en el área propia.
Maximiliano Salas aprovechó una habilitación profunda del defensor Facundo González para sentenciar el triunfo definitivo en el sexto minuto de adición del segundo tiempo. El delantero definió por encima de la salida del arquero rival luego de capturar un rebote alto que descolocó a toda la última línea venezolana. Con este tanto agónico, la delegación argentina rescató tres puntos fundamentales que no estuvieron asegurados hasta ese último suspiro del compromiso.
Santiago Beltrán vio la tarjeta roja a los 40 minutos del complemento luego de una intervención del VAR que cambió el rumbo del juego de manera inesperada. El árbitro paraguayo Derlis López revisó la jugada y juzgó al guardameta como último hombre en una falta cometida fuera de los límites del área grande. Al no contar con más ventanas de modificaciones disponibles, el técnico Eduardo “Chacho” Coudet tuvo que sacrificar la estructura de su equipo para aguantar el resultado con un jugador de campo en el arco.
El mediocampista Juan Fernando Quintero tuvo la oportunidad de abrir el marcador temprano mediante un tiro penal, pero su remate fue contenido con solvencia por Lucas Bruera. El arquero de Carabobo se lució al desviar el disparo bajo de “Juanfer” y retener la pelota sobre la línea de sentencia para evitar la caída de su valla. Durante esa primera etapa, el dominio territorial fue claramente del conjunto visitante aunque la falta de puntería mantuvo el marcador en silencio hasta el descanso.
Maximiliano Meza rompió la paridad a los 13 minutos del segundo tiempo con un cabezazo certero que impactó en el travesaño antes de ingresar al arco local. La alegría de la ventaja duró poco tiempo porque una infracción de Juan Cruz Meza dentro del área propia le otorgó un penal al conjunto de Venezuela minutos más tarde. El volante Matías Núñez no falló desde los doce pasos y colocó el empate parcial con un tiro suave que casi detiene el portero argentino antes de su expulsión.
El clima de fricción se instaló definitivamente cuando Edson Castillo dejó a Carabobo con diez hombres por un fuerte impacto sobre la tibia de Joaquín Freitas. Esta ventaja numérica para el equipo de Buenos Aires se licuó más adelante con la mencionada salida forzada del arquero del “Millonario” en el tramo final del duelo. Ambos equipos terminaron el compromiso con un desgaste físico extremo producto de las interrupciones constantes y el rigor impuesto por las autoridades en el Polideportivo Misael Delgado.
El planteo inicial incluyó a jugadores como Giuliano Galoppo y Lucas Silva para intentar manejar los hilos del mediocampo y desgastar la resistencia del local. Carabobo resistió con una línea defensiva liderada por Jonathan Bilbao y Leonardo Aponte que sufrió durante gran parte de los 90 minutos ante las embestidas argentinas. Las variantes introducidas por el cuerpo técnico buscaron frescura ofensiva, lo que finalmente permitió el desahogo total en la última jugada de la noche venezolana.
River alcanzó los 10 puntos en el Grupo H y quedó en una posición inmejorable para sellar su pase a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana 2026. Un empate frente a Red Bull Bragantino el próximo miércoles 20 de mayo en el Estadio Monumental será suficiente para confirmar la clasificación matemática. En caso de obtener una victoria en ese duelo determinante, el equipo asegurará automáticamente el liderazgo absoluto de su zona sin depender de otros resultados externos.
Carabobo deberá buscar su recuperación frente a un Blooming casi eliminado con el objetivo de mantener vivas sus escasas chances de pelear por el segundo puesto. El grupo mantiene una brecha de cuatro unidades entre el líder y su escolta, lo que otorga un margen de error importante para los de Núñez en las fechas restantes. El plantel regresará al país para preparar una seguidilla de encuentros que definirá su futuro inmediato en la competencia internacional de este año.
