
El transporte público volvió a quedar en el centro del debate en Tucumán. Mientras el Concejo Deliberante analiza un nuevo incremento del boleto urbano, las empresas nucleadas en AETAT presionan para que la tarifa suba desde los actuales $1.250 hasta una franja cercana a los $1.600 o incluso $1.700.
El reclamo se da en medio de un escenario nacional crítico para el sector. Un informe elaborado por la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) advirtió que el sistema atraviesa una “tormenta perfecta” provocada por el aumento del gasoil, la caída de pasajeros, la reducción de subsidios y el incremento constante de los costos operativos.
Tucumán sigue entre las tarifas más bajas del interior
Según el relevamiento, el boleto mínimo en San Miguel de Tucumán cuesta actualmente $1.250, mientras que el promedio del interior del país asciende a $1.508.
Eso significa que hoy la tarifa tucumana se encuentra aproximadamente un 17% por debajo de la media nacional fuera del AMBA.
Incluso si el boleto llegara a $1.600, Tucumán apenas superaría el promedio actual. En caso de alcanzar los $1.700, quedaría alineada con ciudades como Córdoba, Rosario o Santa Fe, donde el pasaje ya ronda los $1.720.
Las ciudades con los boletos más caros
El informe de FATAP exhibe fuertes diferencias tarifarias entre provincias y ciudades.
Entre los boletos más caros del país aparecen:
- Pinamar: $2.625
- San Martín de los Andes: $2.500
- Centenario (Neuquén): $2.478
- Pergamino: $2.332
- Posadas-Candelaria: $2.073
Mientras tanto, entre las tarifas más bajas continúan las del AMBA, donde el transporte sigue subsidiado por el Estado nacional.
Qué pasa en el NOA
Dentro del norte argentino, Tucumán tampoco figura entre las provincias más caras.
El panorama regional muestra:
- Salta capital: $1.450
- San Salvador de Jujuy: $1.272
- Catamarca capital: $1.250
- Santiago del Estero-La Banda: $1.140
- La Rioja: $1.100
El promedio del NOA se ubica actualmente en $1.284.
El informe nacional advierte que el sistema de transporte urbano atraviesa uno de sus momentos más delicados.
Según FATAP, el combustible se convirtió en el principal problema: el gasoil superó los $2.100 por litro durante marzo y abril, mientras que muchos subsidios nacionales siguen calculándose con valores desactualizados.
Las empresas aseguran que esto genera pérdidas millonarias y obliga a recortar servicios para sostener la operación.
En distintas provincias ya comenzaron a aplicarse reducciones de frecuencias, especialmente en horarios de baja demanda.
El estudio también menciona específicamente a Tucumán y sostiene que el sistema local atraviesa una etapa de “racionalización”.
Ante la falta de mayores subsidios, las empresas evalúan modificar recorridos y reducir frecuencias para disminuir costos operativos.
En las últimas semanas, la Municipalidad autorizó un aporte extraordinario de $900 millones para las líneas urbanas, mientras que la Provincia desembolsó otros $2.000 millones para sostener el sistema.
Sin embargo, el debate de fondo ya no pasa únicamente por el valor del boleto.
El principal interrogante es qué nivel de servicio podrá mantenerse si los costos continúan creciendo y la cantidad de pasajeros sigue cayendo.
