
El CEO de la petrolera, Horacio Marín, confirmó un leve ajuste y anunció la prórroga de un esquema compensador para amortiguar la escalada internacional del petróleo a raíz del conflicto en Medio Oriente.
Los conductores que pasen por las estaciones de servicio a partir de este jueves se encontrarán con una nueva actualización en las pizarras. YPF anunció un aumento del 1% en el precio de sus combustibles, una medida que viene acompañada de una fuerte estrategia financiera para evitar que la crisis global golpee de lleno en el bolsillo de los argentinos.
La definición fue comunicada este miércoles por el presidente y CEO de la compañía estatal, Horacio Marín, a través de sus redes sociales. En su mensaje, el directivo ratificó que YPF mantendrá por otros 45 días el esquema de “buffer” (amortiguador) para contener el impacto de la extrema volatilidad que atraviesa el precio internacional del petróleo, impulsada por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
¿Cómo funciona el “cerrojo” de 45 días?
Según explicó Marín, la empresa seguirá utilizando una “cuenta compensadora” para absorber temporalmente las fuertes variaciones del barril de Brent. En la práctica, esto significa que YPF desacopla parcialmente el precio local de los combustibles respecto a los valores internacionales durante este período crítico. Una vez finalizado el conflicto y estabilizado el mercado, la empresa buscará recuperar el ingreso diferido de manera paulatina.
El objetivo principal de esta medida es “preservar la demanda” y evitar “sobresaltos abruptos en el surtidor”. Cabe recordar que, tras detectar una caída cercana al 10% en el consumo durante las últimas semanas de marzo, la petrolera ya había aplicado una pausa en los aumentos el pasado 1 de abril.
Atraso frente al mundo y variables sin congelar
La decisión de aplicar este leve aumento del 1% y estirar el “buffer” llega luego de que la propia compañía reconociera ante sus inversores que los combustibles locales quedaron desfasados frente al mercado exterior.
Durante la presentación de resultados del primer trimestre, Marín admitió el rezago frente a la paridad de importación, luego de que el crudo Brent escalara por encima de los US$ 100 por barril. Según los datos técnicos, el valor de importación llegó a ubicarse más de un 18% por encima de los precios locales, generando un atraso cercano al 15% en los surtidores argentinos.
Un dato clave para los conductores: YPF aclaró que este esquema de amortiguación internacional no significa un congelamiento total. El resto de las variables que componen el precio final de la nafta y el gasoil (como los impuestos a los combustibles, el valor de los biocombustibles, el tipo de cambio oficial y los costos operativos) seguirán ajustándose con normalidad.
“Micropricing”: precios distintos según la hora y el lugar
En paralelo a estas medidas, YPF confirmó que continuará profundizando su novedosa estrategia de “micropricing”. Este sistema de inteligencia comercial le permite a la petrolera definir precios diferenciales y dinámicos según horarios, corredores viales y zonas geográficas, con el objetivo de maximizar su rentabilidad cruzando los datos de oferta y demanda en tiempo real.
