
Con el respaldo de diputados alineados a gobernadores del norte argentino, el gobierno de Javier Milei consiguió darle media sanción al proyecto que recorta subsidios al gas para millones de hogares beneficiados por el régimen de “zonas frías”. Detrás de la votación hubo una negociación política que expuso un nuevo esquema de intercambio entre la Casa Rosada y varias provincias: apoyo legislativo a cambio de promesas de compensaciones energéticas para las denominadas “zonas cálidas”.
Los votos de legisladores que responden a los gobernadores de Tucumán, Salta, Jujuy, Misiones y otros distritos fueron determinantes para que el oficialismo pudiera abrir la sesión y avanzar con el tratamiento del proyecto. La iniciativa obtuvo media sanción en Diputados con 132 votos afirmativos y ahora deberá ser debatida en el Senado.
La ley impulsada por el oficialismo modifica el régimen de subsidios al gas ampliado en 2021 durante el gobierno de Alberto Fernández. Ese esquema había incorporado a más de 4 millones de hogares de distintas provincias al beneficio de descuentos en las tarifas por razones climáticas.
Ahora, el gobierno busca reducir la cantidad de usuarios alcanzados y cambiar la forma de cálculo del subsidio.
Uno de los puntos más importantes es que el beneficio dejará de aplicarse automáticamente por ubicación geográfica. En cambio, sólo podrán acceder quienes estén incluidos dentro del nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), creado a fines de 2025.
Eso significa que muchas familias de clase media que hoy tienen descuentos podrían perderlos si no cumplen con los nuevos requisitos socioeconómicos.
Además, el subsidio ya no se calculará sobre el total de la factura sino únicamente sobre el precio del gas. Es decir: transporte y distribución quedarán afuera del beneficio, lo que igualmente provocaría aumentos en las boletas finales incluso para quienes continúen subsidiados.
El rol clave de los gobernadores del norte
La sesión estuvo en riesgo hasta último momento porque el oficialismo no conseguía garantizar el quórum. Allí aparecieron los gobernadores dialoguistas.
Los diputados del bloque Independencia, que responden al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, dieron quórum y acompañaron el avance del debate. Lo mismo ocurrió con legisladores vinculados a Gustavo Sáenz en Salta, Carlos Sadir en Jujuy y Carlos Rovira en Misiones.
Según trascendió en los pasillos del Congreso, la Casa Rosada negoció directamente con esos mandatarios un esquema de compensaciones para provincias del norte que sufren temperaturas extremas durante el verano y altos consumos eléctricos por el uso de aire acondicionado.
La discusión giró alrededor de la creación de subsidios para “zonas cálidas”, un reclamo histórico del norte argentino, donde las temperaturas en verano suelen superar ampliamente los 40 grados.
La lógica detrás del acuerdo fue simple: los gobernadores del norte aceptaron acompañar el recorte de subsidios al gas en las provincias frías a cambio de obtener beneficios energéticos para sus propios distritos.
En otras palabras, mientras provincias patagónicas, bonaerenses y cordobesas denunciaban un tarifazo en plena antesala del invierno, los mandatarios del norte buscaban asegurarse algún esquema de alivio para los meses de calor extremo.
El problema es que, hasta ahora, esa compensación todavía no quedó plasmada claramente en una ley ni en una reglamentación concreta.
Durante el debate se analizaron distintas alternativas:
- incorporarlo dentro del proyecto,
- aprobarlo vía decreto,
- o implementarlo mediante una resolución administrativa.
La falta de definiciones generó desconfianza incluso entre algunos gobernadores aliados, que negociaron hasta último momento con funcionarios nacionales para evitar que el compromiso quedara sólo en una promesa política.
Por qué el norte reclama subsidios energéticos
En provincias como Tucumán, Santiago del Estero, Formosa, Chaco o Salta, el argumento es que las temperaturas extremas obligan a un consumo eléctrico muy elevado durante gran parte del año.
Mientras en la Patagonia el gas resulta indispensable para calefacción, en el norte el uso intensivo de aire acondicionado también impacta fuertemente sobre las economías familiares.
Desde hace años gobernadores y legisladores norteños sostienen que existe una desigualdad en la distribución de subsidios energéticos y que el esquema favoreció históricamente a regiones más frías del país.
Por eso, la idea de crear un régimen para “zonas cálidas” viene siendo discutida desde hace tiempo, aunque nunca terminó de consolidarse plenamente.
La oposición denunció un “tarifazo”
Desde Unión por la Patria y otros bloques opositores acusaron al gobierno de usar la necesidad fiscal para avanzar sobre un fondo creado para garantizar equidad energética.
Diputados patagónicos y bonaerenses advirtieron que millones de usuarios sufrirán aumentos fuertes en las boletas de gas y señalaron que el ajuste llega justo antes del invierno.
También cuestionaron que el oficialismo haya usado negociaciones políticas con gobernadores para garantizar el quórum y salvar una sesión que, además, le permitía evitar avanzar con pedidos de interpelación vinculados al caso Manuel Adorni.
Qué impacto podría tener en Tucumán
Aunque Tucumán no forma parte del régimen histórico de zonas frías como la Patagonia, el debate abre una discusión que viene creciendo en el norte: el costo de sostener el consumo eléctrico durante los meses de calor extremo.
La estrategia de Jaldo y otros gobernadores parece apuntar justamente a eso: aprovechar la necesidad de votos del gobierno nacional para instalar el reclamo por subsidios energéticos diferenciados para provincias cálidas.
Sin embargo, todavía no está claro:
- cómo se implementaría,
- quiénes accederían,
- ni cuánto costaría ese beneficio.
Por ahora, lo concreto es que el norte aportó votos clave para que Milei avanzara con el ajuste en subsidios al gas, mientras espera que la Nación cumpla la promesa de compensar a las provincias más golpeadas por las altas temperaturas.
