
La vicepresidenta de la Nación no asistirá a la tradicional ceremonia religiosa en la Catedral Metropolitana tras confirmarse que no recibió la invitación oficial de la Casa Rosada. Desde el entorno de la titular del Senado apuntaron contra el área de ceremonial que conduce Karina Milei, mientras que la falta de convocatoria marca un quiebre definitivo en la fórmula presidencial.
La interna en la cúpula del Poder Ejecutivo derivó en un hecho sin precedentes institucionales. El presidente Javier Milei no incluyó a la vicepresidenta Victoria Villarruel en la comitiva oficial para el Tedeum de este lunes 25 de Mayo, el acto patrio y religioso más importante de la fecha que históricamente reúne a las máximas autoridades del país en la Catedral Metropolitana.
Desde el entorno de la presidenta del Senado explicaron que su ausencia se debe pura y exclusivamente a que el Gobierno nunca le hizo llegar la participación formal. “Las invitaciones las cursa la Secretaría General a través de Ceremonial. Le llegó a otros senadores, diputados y ministros de bloques aliados, pero no a la vicepresidenta de la Nación”, detallaron sus colaboradores directos. Esta exclusión corta una tradición de asistencia perfecta para Villarruel, de ferviente fe católica, quien ya el año pasado había participado de la misa en medio de una evidente distancia con el Jefe de Estado.
El cruce por las responsabilidades del protocolo
Ante las consultas sobre el faltazo, desde la Casa Rosada intentaron desligarse de la situación argumentando que la Iglesia era la encargada de enviar las correspondientes convocatorias. Sin embargo, las autoridades de la Catedral Metropolitana salieron a aclarar rápidamente que la institución religiosa funciona solo como sede litúrgica de la celebración, pero no define los listados de asistentes.
De acuerdo con las normativas estrictas de protocolo:
- El Poder Ejecutivo: Debe solicitar formalmente la celebración al Arzobispo. Una vez aceptada, toda la organización, los esquemas de seguridad, los lugares asignados en los bancos y la distribución de las invitaciones quedan bajo la responsabilidad absoluta de la Secretaría General de la Presidencia.
- El Arzobispado: Interviene de manera única en la parte pastoral y litúrgica, regulando los ritos, cantos y las lecturas de la jornada.
A diferencia del manejo con la titular del Senado, desde el entorno de Villarruel remarcaron que tanto en 2024 como en 2025 los avisos institucionales se habían girado con al menos una semana de antelación, lo que descarta cualquier tipo de demora administrativa de último momento y expone una decisión política deliberada por parte de la secretaria general, Karina Milei.
Los antecedentes de un quiebre sin retorno
La distancia entre el binomio presidencial viene acumulando capítulos de fuerte tensión en los últimos meses, marcados por los movimientos autónomos de la vicepresidenta y la profunda desconfianza que genera su figura dentro de la Quinta de Olivos.
El antecedente directo más cercano se dio en abril, cuando Villarruel decidió ausentarse de la misa oficial en homenaje al Papa Francisco realizada en la Basílica de Luján. Aquella jugada buscó evitar de forma directa una foto pública junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encontraba en el centro de las críticas por denuncias vinculadas a su patrimonio. En esa oportunidad, la vicepresidenta optó por asistir a una parroquia de menor perfil y justificó su faltazo ante la prensa señalando que el evento oficial contaba con la presencia de “lo peor de la casta política”.
A este distanciamiento se le suman los duros cruces en redes sociales. Desde la mesa chica presidencial ven con recelo las expectativas que la dirigente genera en determinados sectores del “círculo rojo”, quienes la contrastan con las formas y discursos del Presidente, un escenario de sospechas cruzadas que terminó por confinar a la vicepresidenta a la actividad estrictamente legislativa dentro de la Cámara Alta.
