
Mauricio Macri dejó de lado el perfil bajo y en los últimos 37 días aceleró a fondo sus reuniones políticas. El líder del PRO armó una agenda de encuentros con los gobernadores radicales Leandro Zdero (Chaco), Gustavo Valdés (Corrientes) y Alfredo Cornejo (Mendoza), viajando directo a sus provincias. Además, sumó una reunión clave en Buenos Aires con el mandatario peronista de Córdoba, Martín Llaryora.
Mientras esto pasa en las provincias, en un acto reciente en Vicente López la militancia empezó a cantar “Mauricio Presidente”, aunque el exmandatario pidió calma. Desde su entorno aseguran que estas reuniones buscan mostrarlo vigente y capaz de dialogar con todos los sectores, menos con el kirchnerismo. También lo ven como un mensaje hacia La Libertad Avanza: si el gobierno de Milei llega debilitado a fin de año, el PRO tiene estructura propia para armar y competir. Las definiciones electorales fuertes se patearon para después del Mundial de Fútbol.
El panorama en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires
En el PRO y en Provincias Unidas son cautos y ven muy apurado hablar de una vuelta formal de lo que fue Cambiemos. La estrategia apunta más bien a cerrar acuerdos específicos por distrito:
- En CABA: La prioridad de Jorge Macri es retener el territorio que el PRO maneja desde hace casi dos décadas. No descartan un acuerdo con los libertarios, pero también evalúan un frente multipartidario que deje afuera a Horacio Rodríguez Larreta, quien por su parte analiza acercarse al peronismo no kirchnerista.
- En Provincia de Buenos Aires: El jefe del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, banca la candidatura de Diego Santilli para pelear la gobernación que hoy tiene Axel Kicillof. La idea en este distrito es armar un frente amplio que sume al PRO, la UCR, la Coalición Cívica, el vecinalismo, sectores del peronismo y también a La Libertad Avanza.
La pata cordobesa, el norte productivo y la estrategia de la UCR
La reunión secreta entre Macri y el gobernador cordobés Martín Llaryora abre el interrogante sobre la incorporación de la “pata peronista” al nuevo armado. Según trascendió, el encuentro no estuvo exento de reproches, recordando la negativa a incorporar a Juan Schiaretti a Juntos por el Cambio durante la campaña de 2023. Hoy, los intereses que unen a Llaryora con Macri pasan por ordenar el mapa político cordobés, donde el PRO local se encuentra fracturado entre aliados al gobierno provincial y sectores referenciados con Patricia Bullrich que buscan acordar con los libertarios.

La gira de Macri seguirá a principios de junio en Santa Fe, donde lo va a recibir el gobernador radical Maximiliano Pullaro, buscando consolidar la relación con los sectores productivos de esa provincia.
Por el lado de la UCR, los gobernadores radicales se mostraron juntos en el Comité Nacional para calmar las internas. En esa cumbre tomaron una decisión netamente pragmática: darle autonomía total a cada provincia para que selle las alianzas necesarias para mantener sus territorios, dejando de lado las discusiones nacionales por los acercamientos o distancias con el gobierno de Javier Milei.
