
Después de una semana de búsqueda, la noticia que nadie quería escuchar terminó confirmándose este sábado. Agostina Vega, la adolescente de 14 años que era intensamente buscada en Córdoba desde el 23 de mayo, fue hallada sin vida en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra.
El hallazgo se produjo durante un amplio operativo encabezado por el fiscal Raúl Garzón, que contó con la participación de equipos especializados de búsqueda, efectivos policiales y autoridades provinciales.
La investigación, que mantuvo en vilo a gran parte de la provincia durante los últimos días, ahora entra en una nueva etapa enfocada en determinar cómo murió la joven y si hubo más personas involucradas.
La pista que llevó al lugar del hallazgo
Los investigadores concentraron los rastrillajes en la zona sur de la capital cordobesa después de analizar imágenes de cámaras de seguridad y datos obtenidos de antenas de telefonía celular.
Según la pesquisa, el principal sospechoso, Claudio Barrelier, de 33 años, fue registrado por cámaras de seguridad ingresando al sector de Ampliación Ferreyra y retirándose aproximadamente media hora después.
A esa evidencia se sumó el análisis de su teléfono celular, que también lo ubicó en el mismo lugar y horario.
Otra imagen considerada clave por los investigadores mostró al acusado cargando bolsas negras de consorcio y un bidón de gran tamaño en el baúl de un Ford Ka negro.
Una desaparición que terminó en tragedia
Agostina había sido vista por última vez la noche del 23 de mayo.
Las cámaras de seguridad registraron su ingreso a la vivienda de Barrelier, ubicada en barrio Cofico. Además, los peritajes tecnológicos determinaron que el teléfono de la adolescente permaneció activo durante varias horas en ese domicilio.
El sospechoso admitió que la joven estuvo allí, aunque negó cualquier responsabilidad en su desaparición.
Sin embargo, los investigadores detectaron inconsistencias en sus declaraciones y avanzaron con distintas medidas de prueba. Entre ellas, el secuestro del vehículo que habría utilizado durante esos días.
Según informaron las autoridades, el automóvil había sido lavado antes de ser sometido a peritajes.
Hasta antes del hallazgo del cuerpo, Barrelier permanecía detenido e imputado por privación ilegítima de la libertad.
Ahora, la situación judicial podría cambiar drásticamente. El fiscal Garzón convocó a las partes para comunicar los avances de la investigación y evaluar una modificación de la imputación.
Las futuras pericias forenses serán determinantes para establecer la causa de muerte y definir los próximos pasos procesales.
En medio de la búsqueda, Gabriel Vega, padre de la adolescente y exintegrante de la Policía de Córdoba, había manifestado públicamente sus dudas sobre la actuación del detenido.
Según declaró, estaba convencido de que Barrelier no actuó solo y sostuvo que existirían otras personas que podrían haber colaborado en distintos momentos del hecho.
Por ahora, no hay otros detenidos ni imputados, aunque los investigadores continúan analizando pruebas para determinar si hubo participación de terceros.
Durante los últimos días trabajaron más de 200 efectivos en los operativos de rastrillaje.
Participaron brigadas de investigaciones, drones, helicópteros, perros rastreadores, caballería y equipos especializados que recorrieron unas 240 hectáreas de descampados y campos en la periferia de la ciudad.
El hallazgo del cuerpo puso fin a la búsqueda, pero abrió una etapa clave para la Justicia: reconstruir qué ocurrió con Agostina y establecer todas las responsabilidades penales detrás de uno de los casos que más conmoción generó en Córdoba en las últimas semanas.
