Horas después de confirmarse que el cuerpo hallado en un descampado de Córdoba pertenecía a Agostina Vega, el fiscal Raúl Garzón salió a hablar públicamente y dejó una definición contundente: la investigación está lejos de terminar.
Durante una conferencia de prensa cargada de tensión, el funcionario judicial aseguró que todavía quedan numerosos interrogantes por responder y que uno de los principales objetivos es determinar por qué mataron a la adolescente de 14 años.
“De ninguna manera está cerrado el caso. Hay muchísimo trabajo por delante”, afirmó Garzón ante los medios.
El principal sospechoso volverá a ser indagado
Uno de los anuncios más importantes fue que Claudio Barrelier, el único detenido hasta el momento, será citado nuevamente a declaración indagatoria.
Según explicó el fiscal, el hallazgo del cuerpo obliga a modificar la calificación legal de la causa, que hasta ahora se investigaba como una desaparición vinculada a una privación ilegítima de la libertad.
“El detenido será llamado nuevamente a indagatoria porque cambiará la carátula del hecho”, sostuvo.
La fiscalía busca ahora reconstruir cómo ocurrió el crimen, quiénes participaron y cuál fue el móvil detrás del asesinato.
Garzón también brindó precisiones sobre la hipótesis temporal que manejan los investigadores.
Según explicó, la muerte de Agostina habría ocurrido durante las primeras horas posteriores a su desaparición.
“Este fiscal ubica la muerte de Agostina en las primeras horas de su desaparición”, señaló.
De acuerdo con esa reconstrucción, el crimen se habría producido entre las 22.30 del sábado 23 de mayo y la 1 de la madrugada del día siguiente.
La conferencia estuvo atravesada por cuestionamientos sobre la actuación judicial y policial durante los días en que la adolescente permaneció desaparecida.
Sin embargo, Garzón rechazó las críticas y defendió cada una de las medidas adoptadas desde el inicio de la búsqueda.
“No hacemos absolutamente ninguna autocrítica”, respondió cuando fue consultado sobre posibles errores en el operativo.
El fiscal sostuvo que desde la presentación de la denuncia se activaron los protocolos correspondientes y remarcó que se investigaron tanto los entornos familiares como los vínculos cercanos de la víctima.
Aunque la investigación logró identificar un sospechoso y localizar el cuerpo, para la fiscalía todavía falta responder una de las preguntas más importantes: qué motivó el crimen.
Por ese motivo, los investigadores continúan analizando pruebas, testimonios y pericias para reconstruir las horas previas a la muerte de Agostina y determinar si existieron otras personas involucradas.
“Hoy estamos frente a un homicidio. Tenemos una persona imputada y debe ser investigado cómo y por qué”, resumió Garzón.
Con la confirmación del hallazgo, la causa entró en una nueva etapa que estará centrada en esclarecer las circunstancias del asesinato y establecer todas las responsabilidades penales.
