
El politólogo y Director de DC Consultores, Aníbal Urios, dialogó en Bisturí | Periodismo al Hueso sobre el fuerte impacto que generó su último monitoreo de opinión pública a nivel país. El estudio, que relevó 1.980 casos entre el 24 y el 27 de mayo, arrojó un escenario de llamativos reacomodamientos de perfiles. El dato que más llamó la atención fue la fórmula entre la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, como la opción preferida por los encuestados para representar el futuro del peronismo. Urios desmenuzó las razones de este fenómeno, evaluó las demandas sociales de cara a las elecciones legislativas de 2027 y analizó las fórmulas que prefiere el núcleo duro del oficialismo nacional.
La sorpresa electoral: El binomio Villarruel-Jaldo lidera las preferencias del PJ
Urios explicó que el espíritu del estudio radicó en “jugar con fórmulas” y testear qué tipo de liderazgo sintoniza mejor con la época actual, combinando dirigentes tradicionales con figuras de otros espacios:
“Pusimos Victoria Villarruel porque ya la habíamos medido adentro del peronismo y tenía buenos registros, y lo pusimos con un gobernador del Interior. Dijimos: ‘Bueno, a ver, un gobernador que también represente un poco más el centro’, pusimos a Osvaldo Jaldo. Fue la fórmula que más le gustó a la gente: 40,5%… Esto es medido en todo el país. No es que Jaldo sea el más conocido en todo el país, pero sí al buscarlo, saber que el gobernador es atractivo para los encuestados”.

El informe de DC Consultores expone que esta propuesta superó con holgura a las variantes de corte más tradicional o de centroizquierda. La fórmula de Axel Kicillof y Natalia de la Sota alcanzó un 24,8%; el binomio de Sergio Uñac junto a Victoria Tolosa Paz cosechó un 5;7%; mientras que la confluencia de Axel Kicillof con Myriam Bregman alcanzó un 22,9%. Por último, la dupla del conferencista Dante Gebel y Sergio Massa llegó a un 6,1% .
Para el consultor, el 40,5% de Villarruel-Jaldo envía un mensaje directo a la conducción partidaria tradicional, evidenciando el estancamiento de otras figuras: “Ahí empuja la idea de que el peronismo no está entendiendo que necesita alguna fórmula que tenga que ver más con los tiempos actuales”. Urios aclaró que no se votan identidades rígidas, sino un “perfil de moderación y nacionalismo del interior”, y recordó la plasticidad histórica del electorado peronista: “Cuando alguno de los líderes, vamos a poner Cristina, dice: ‘Mañana mi fórmula es esta’, el votante peronista se toma una semana, empieza a diagramar las excusas y sale con todo”.
La agenda 2026/2027: Del control de la inflación a la exigencia de desarrollo
El estudio técnico de la consultora profundizó en los factores que determinarán la conducta de los ciudadanos en el cuarto oscuro de 2027, evidenciando un cambio radical en las prioridades colectivas:
“Para la sociedad argentina —y no nos sorprendió a nosotros que veníamos siguiendo ese registro— es el desarrollo. El desarrollo es lo que va a marcar la agenda en el 2026… Un 46,4% te dice: ‘Lo que va a determinar mi voto es cómo está el desarrollo de la Argentina’. El desarrollo tiene que ver con temas como no solo generación de empleo, sino crecimiento, empujar el tema salarial, subir y actualizar un poco para que te alcance… ese famoso derramamiento de lo macro que llegue a lo micro”.
De acuerdo con los datos duros de la muestra, el ítem “Desarrollo (generar condiciones de crecimiento)” lidera con el 46,4%, seguido por “La Economía (seguir consolidando lo macro)” con un 25,1%. Más atrás aparecen la percepción de “El rol del Estado (contención social)” con un 19% y“No hay alternativas políticas / no hay contrapesos” con 9,5%.

Urios argumentó que la inflación mutó de eje prioritario a variable integrada en la economía general: “No quedó atrás porque lo económico aparece con un 25%. Hay gente que todavía entiende que falta solucionar muchos problemas económicos, pero que está encaminado. Quien empiece a hablar de desarrollo, salario y demás, la gente le va a prestar atención, sea de centroizquierda o de derecha. El tema es creer que esa persona lo puede hacer”. Esta demanda de crecimiento se complementa con un fuerte componente cultural detectado en el informe, donde un 42,4% de los encuestados afirma que el sector privado es el “motor genuino de crecimiento”, frente a un 31,3% que considera que el modelo de “Estado empleador” está totalmente agotado.
Las fórmulas del oficialismo y el capital político de Bullrich
Por último, el sondeo exploró los escenarios de continuidad para el esquema de gobierno de La Libertad Avanza, evaluando tres combinaciones posibles con el presidente Javier Milei a la cabeza:
“La fórmula que le gustaría más al votante del oficialismo sería Javier Milei-Patricia Bullrich, con casi el 60% (59,3%). Es muy competitiva… y tiene que ver un poco con el voto del 2023, aferrar ese voto que fue un poco la unión de la resolución de dos problemas: lo económico y la seguridad”.

Las otras alternativas testeadas se ubicaron muy por detrás de la senadora nacional: la dupla de Javier Milei con la ministra Sandra Pettovello, obtuvo un 28,1%, mientras que la opción de Javier Milei junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem cosechó el 12,6%.
Ante las consultas de los periodistas sobre las tensiones internas y los ruidos políticos en torno al debate de pliegos judiciales, Urios minimizó el impacto negativo de las discusiones en la imagen de Bullrich: “Ella tiene buena imagen donde uno la mide. El tema es en qué rol lo ubica la sociedad. Acá la ubica claramente en un rol y le parece aceptable. Discutir para solucionar problemas no está mal, lo ve bien la sociedad. Discutir cuestiones ideológicas y que no llevan a ningún lado, eso sí le molesta, lo cansa. El voto de Milei no se va para otro lado; si baja alguien, genera dudas, pero no va directamente potenciado a un candidato que tenga otras ideas. La idea de la sociedad es clara: quiere ir por acá y va a ir evaluando quién representa ese camino”.
