
Sebastián Miranda recibió un puñetazo en el rostro, sufrió un corte en el labio y debió ser asistido. La Unión de Rugby de Tucumán identificó al agresor y analiza una sanción ejemplificadora.
Lo que debía ser un partido más de la cuarta fecha del Torneo Anual Tucumano “B” terminó convirtiéndose en uno de los hechos más graves de los últimos años dentro del rugby tucumano. Durante el encuentro entre Corsarios y La Querencia, un jugador del equipo visitante agredió físicamente al árbitro Sebastián Miranda, quien sufrió un corte en el labio y debió recibir asistencia médica.
El episodio ocurrió sobre el final del encuentro que Corsarios terminó ganando 35-33. Según lo que se pudo reconstruir, el conjunto visitante atacaba en busca de los puntos que le permitieran quedarse con la victoria cuando Miranda sancionó un penal a favor de Corsarios cerca de la línea de cinco metros del equipo local. La decisión generó una inmediata protesta de varios jugadores de La Querencia. En medio de los reclamos, uno de ellos habría golpeado al árbitro con un puñetazo en el rostro.
