
¿Dejaremos de usar los prompts que se popularizaron con el auge de la inteligencia artificial generativa? Los planes para el chatbot, que apuntará más a la concreción de tareas que a escuchar pedidos del usuario.
Esta semana, un informe del Financial Times reveló queOpenAI pronto lanzaría una “superaplicación”con el agregado de más funciones en la misma herramienta, hasta ahora abocada a las conversaciones con el usuario. La fuente citó a un ejecutivo de la organización especializada en inteligencia artificial, quien arrojó una sentencia contundente: “El chat está muerto”.
¿Qué significa aquello? Y más importante aún, ¿qué implica para ChatGPT? En las primeras consideraciones de este repaso tenemos un adelanto: el grupo que dirige Sam Altman tiene previsto un cambio radical en su producto insignia.
La muerte del chat y el futuro de ChatGPT
El chatbot de OpenAI se lanzó a fines de 2022 y pronto se convirtió en el paradigma del auge de la nueva inteligencia artificial gracias a la combinación de las característicasconversacionales y funciones generativas.
En criollo, esta propuesta se destacó en la escena digital por su capacidad para mantener charlas con matices humanos, y además permitió crear contenido —principalmente textos e imágenes, y más adelante videos— respondiendo a pedidos del usuario.
Conforme ChatGPT y sistemas afines ganaron popularidad, los interesados en IA —y también los recién llegados— se familiarizaron con los prompts, que en la jerga son las indicaciones que esos modelos interpretan para actuar en consecuencia. Esas instrucciones se canalizaron mayormente por escrito.
Siendo que estas IA se consolidaron con mucho intercambio de texto, ¿qué implica, entonces, aquello de que el chat está muerto? Semejante vaticinio, en boca de un ejecutivo de OpenAI, nos permite suponer que hemos llegado a una nueva instancia para la inteligencia artificial. O mejor: que el diálogo y la mera generación de contenido a través de los chatbots está en un punto de inflexión, en el que los agentes de IA tomarán la posta.
¿Qué cambiará en ChatGPT?
Lo dicho: OpenAI prepara una “superapp”. Siguiendo a Gizmodo, la organización estadounidense quiere que el chatbot sea una puerta de entrada para agentes y herramientas de codificación. En este punto, la variable económica es insoslayable.

Tal como señalamos anteriormente, OpenAI prepara su salida a la Bolsa de Valores con una Oferta Pública Inicial que se concretaría en septiembre. Ese mismo paso ya lo dio uno de sus principales competidores, Anthropic: el creador de Claude ya presentó los primeros documentos a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).
Retomando la pregunta “qué cambiará en ChatGPT”, se espera que las novedades tengan las siguientes vertientes.
- Codificación: La mencionada “superaplicación” agregaría los encantos de Codex, la herramienta de OpenAI dedicada a tareas de programación.
- IA agéntica: ChatGPT profundizaría la integración de funciones vinculadas a los denominados “agentes de inteligencia artificial”, que básicamente difieren de los chatbots tradicionales por su proactividad. ¿Qué hacen? Realizan tareas en nombre del usuario, aprendiendo de sus hábitos y entrecruzando la información que ellos gestionan, por ejemplo tomada de mails y calendarios.
Una vez más, la variable económica. Con estas incorporaciones, OpenAI apuntará a los clientes empresariales, un ámbito que potencialmente servirá para robustecer sus ganancias. Con esto, esperan que ChatGPT lleve a los usuarios gratuitos a productos por los que podrían pagar, como la herramienta de programación Codex.
¿Todo esto provocará que ya no conversemos con ChatGPT? Es un vuelco improbable, al menos de un momento a otro. Sin embargo, es posible que OpenAI tenga en mente el siguiente plan: integrar nuevas herramientas en su producto estrella para frenar el crecimiento de sus rivales, entre ellos Claude y Google Gemini, apartándose de una estrategia que probó y aparentemente no funcionó: la diversificación.
Cabe recordar que su generador de videos Sora se lanzó el año pasado con su propia aventura —una app independiente a ChatGPT— y que pronto fue dada de baja. En este caso, los rumores y la visión de los analistas apunta a un nuevo horizonte: esta vez, todos los huevos en la misma canasta, en contra del célebre consejo que se oye en el mundillo de las inversiones.
