
Una familia tipo integrada por dos adultos y dos menores necesitó $1.498.741 en mayo para no quedar por debajo de la línea de pobreza, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El organismo también indicó que ese mismo hogar requirió al menos $681.246 para cubrir la Canasta Básica Alimentaria y evitar caer en la indigencia.
Los datos reflejan el impacto que continúan teniendo la inflación y los aumentos de servicios sobre el poder adquisitivo de los hogares argentinos, especialmente en sectores de ingresos medios y bajos.
Qué pasó con la inflación durante mayo
Durante el quinto mes del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 2,1%.
Entre los rubros que más presionaron sobre el costo de vida aparecieron los productos estacionales, que aumentaron un 3,5%, impulsados principalmente por el encarecimiento de frutas y verduras.
Por su parte, los precios regulados crecieron un 2,4%, debido a los ajustes aplicados en tarifas de servicios públicos como electricidad y agua.
Comunicación y alimentos, entre los rubros que más aumentaron
El informe también muestra que la división Comunicación fue la que registró el mayor incremento mensual, con una suba del 3,4%, impulsada por los aumentos en los servicios de telefonía móvil e internet.
En el otro extremo, los menores aumentos se observaron en prendas de vestir y calzado, que registraron una variación de apenas 0,3%.
En las provincias del norte argentino, el impacto más fuerte se sintió en alimentos y bebidas no alcohólicas, especialmente por las subas en productos lácteos y panificados.
Además, en la región del Noreste se sumó el aumento en el costo de las garrafas, un insumo clave para miles de hogares que no cuentan con acceso a la red de gas natural.
La preocupación por la pobreza infantil
En paralelo al aumento del costo de vida, distintos organismos alertan sobre el deterioro de las condiciones sociales de niños y adolescentes.
Proyecciones difundidas por Unicef estiman que la pobreza infantil podría alcanzar al 44,4% de los menores en los próximos meses, mientras que la indigencia llegaría al 10,8%.
Frente a este escenario, organizaciones sociales y educativas reclaman garantizar los recursos destinados a comedores escolares y programas de asistencia alimentaria, con el objetivo de contener el impacto de la crisis sobre los sectores más vulnerables.
Un costo de vida cada vez más difícil de afrontar
Los nuevos valores de la canasta básica muestran que cada vez se requieren mayores ingresos para sostener las necesidades esenciales de un hogar.
Mientras la inflación continúa afectando los precios de alimentos, servicios y productos básicos, el desafío para muchas familias sigue siendo que los salarios acompañen el aumento del costo de vida y permitan mantener el poder de compra.
