
A ocho años de haber recuperado su identidad, Marcos Eduardo Ramos, el nieto restituido número 128 por las Abuelas de Plaza de Mayo, logró reconstruir una parte fundamental de su historia familiar. Gracias a nuevas técnicas aplicadas por el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), se confirmó que es hijo de Pastor Dante Campos, un militante desaparecido durante la última dictadura militar.
La noticia fue comunicada por la Oficina de Derechos Humanos de Tucumán de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, que además facilitó el encuentro entre Marcos y su tía paterna, Ilda del Valle Campos.
Marcos nació el 9 de junio de 1976 en San Miguel de Tucumán. Su madre, Rosario del Carmen Ramos, había sido secuestrada mientras estaba embarazada y posteriormente liberada. Meses después de dar a luz fue nuevamente secuestrada y permanece desaparecida desde entonces.
Ese mismo año, Marcos fue separado de su entorno familiar junto a uno de sus hermanos mayores. Durante décadas desconoció su verdadera identidad hasta que una investigación impulsada por organismos de derechos humanos permitió localizarlo y someterlo a un análisis genético.
En 2018, los estudios realizados en el Banco Nacional de Datos Genéticos confirmaron su pertenencia a la familia Ramos, permitiéndole reencontrarse con sus hermanos maternos y recuperar oficialmente su identidad.
La clave estuvo en las nuevas tecnologías genéticas
A pesar de la restitución lograda en 2018, aún quedaba pendiente determinar con certeza quién había sido su padre. Las investigaciones apuntaban a Pastor Dante Campos, militante del PRT-ERP y desaparecido durante el terrorismo de Estado, pero no existían pruebas genéticas suficientes para confirmarlo.
La situación cambió a partir de las nuevas herramientas incorporadas por el Banco Nacional de Datos Genéticos desde 2023. Los avances tecnológicos permitieron analizar miles de marcadores genéticos adicionales y establecer el vínculo biológico entre Marcos y la familia Campos utilizando únicamente la muestra aportada por su tía Ilda.
De esta manera, el organismo logró confirmar la filiación paterna sin necesidad de contar con otros familiares directos para el estudio comparativo.
Un encuentro cargado de emoción
Tras recibir la confirmación oficial, Marcos pudo reunirse con integrantes de la familia paterna que durante años lo buscaron sin descanso. El reencuentro con su tía y sus primas representó un nuevo paso en la reconstrucción de una historia atravesada por el terrorismo de Estado.
Desde Abuelas de Plaza de Mayo destacaron que esta identificación permite restituir plenamente el derecho a la identidad de Marcos, quien ahora conoce el nombre de ambos padres y puede reconstruir su historia familiar con información certera.
Un juicio que comenzará en los próximos días
La confirmación de la identidad paterna se conoció pocos días antes del inicio del juicio oral por la apropiación, ocultamiento y sustitución de identidad sufrida por Marcos y su hermano.
La causa fue elevada a juicio en 2025 y tiene como único acusado a Carlos Alberto Vega, ex capitán del Destacamento de Inteligencia 142 del Ejército Argentino en Tucumán. El proceso buscará determinar las responsabilidades por los delitos cometidos contra ambos niños durante la última dictadura.
Para los organismos de derechos humanos, el avance científico que permitió identificar a Pastor Dante Campos no sólo representa una reparación personal para Marcos y su familia, sino también un aporte clave para reconstruir los mecanismos de apropiación de menores implementados durante el terrorismo de Estado.
