
El debate oral por el caso del niño desaparecido el 13 de junio de 2024 en Corrientes comenzó con serios contratiempos logísticos y procesales en torno a la figura de Federico Rossi Colombo. El tucumano, imputado dentro del segundo grupo de la causa por realizar maniobras destinadas a desviar la investigación, generó el primer escándalo de la jornada al no asistir al recinto, argumentando que no contaba con el dinero necesario para costear el traslado.
Ante la inasistencia, el tribunal federal lo declaró inicialmente en rebeldía y emitió una orden de detención en su contra. Sin embargo, las autoridades judiciales revirtieron la medida horas más tarde, disponiendo que el acusado pudiera seguir las instancias del debate mediante videollamada desde el destacamento de Gendarmería Nacional ubicado en la localidad tucumana de Las Talitas. El accidentado arranque sumó un capítulo insólito cuando la transmisión oficial se interrumpió debido a que el teléfono celular utilizado por la fuerza de seguridad se quedó sin datos móviles.
Una defensa técnica a la deriva y rechazos del tribunal
La situación procesal de Rossi Colombo expuso severas desprolijidades en el inicio de las audiencias generales. El imputado llegó al juicio sin un abogado defensor ratificado, luego de que su anterior representante durante la etapa de instrucción, Patricio Char, renunciara al cargo por común acuerdo. A lo largo de la jornada se sucedieron distintas alternativas para cubrir su asistencia legal:
- El acusado manifestó primero que sería representado por su padre, una opción que finalmente no se concretó.
- Posteriormente, propuso al letrado cordobés Segundo Delgado, quien solicitó una prórroga para estudiar el expediente y por superposición de agenda, planteo que fue rechazado por los jueces.
- Se desestimó también la incorporación del abogado Martín Leiro (defensor del coimputado Alan Cañete), debido a la oposición de la fiscalía por la existencia de intereses contrapuestos, ya que Cañete habría sido el nexo para convocar al tucumano a Corrientes.
Ante el complejo panorama, el tribunal resolvió otorgarle de forma provisoria la asistencia de la defensora Mirta Pellegrini, definiendo que a partir de este martes la defensa oficial quede bajo la tutela formal de Juliana Machado.
Las graves acusaciones que enfrenta el psicólogo tucumano
Federico Rossi Colombo había llegado a la provincia de Corrientes en 2024 bajo la bandera de la Fundación Dupuy. Según la investigación, el imputado se alojó en un hotel junto a los niños que acompañaron a Loan en el paraje rural el día de su desaparición, realizando entrevistas y evaluaciones a los menores, además de participar en una reconstrucción de los hechos que no contaba con el aval ni la autorización de los magistrados de la causa. Su posterior raid mediático por canales de televisión detallando dichas labores motivó su detención entre septiembre y diciembre de 2024.
Al momento de su arresto, las planillas judiciales confirmaron que Rossi Colombo carecía de la matrícula habilitante para ejercer en la jurisdicción de Corrientes y que tampoco estaba autorizado para desempeñarse como psicólogo forense. En este juicio federal, el profesional tucumano afronta cargos penales por los delitos de privación ilegítima de la libertad, estafa, encubrimiento, falso testimonio, violación de secretos profesionales y ejercicio ilegal de la psicología, en un proceso que busca esclarecer de forma definitiva el paradero del menor.
