
La región central de Venezuela sufrió el impacto consecutivo de dos fuertes movimientos telúricos que generaron pánico y derrumbes. Según los datos técnicos provistos por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el temblor principal alcanzó una magnitud preliminar de 7,5 y se registró apenas 40 segundos después de un sismo previo de 7,2 en la misma zona.
El epicentro de los terremotos se localizó a 28 kilómetros al noroeste de Montalbán, un área geográfica sensible debido a su cercanía con algunos de los complejos de refinación de petróleo más importantes del país caribeño. A pesar de la magnitud de los eventos y de una advertencia inicial que contemplaba la posibilidad de olas peligrosas para regiones caribeñas como Puerto Rico y las Islas Vírgenes, los Centros de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos cancelaron el aviso e informaron que no existe amenaza de tsunami.
Estado de emergencia y balance de víctimas
Frente a la gravedad de la situación, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó formalmente el estado de emergencia nacional para coordinar la asistencia en Caracas y en el resto de las jurisdicciones afectadas. Durante la madrugada, la mandataria brindó las primeras estadísticas de la tragedia: el gobierno de Venezuela elevó la cifra de víctimas de los terremotos a 164 muertos y 971 heridos hasta el momento.
“Los servicios públicos mantienen su actividad y su despliegue a nivel nacional”, aseguró Rodríguez para llevar tranquilidad sobre el funcionamiento de los operativos de contingencia en las áreas urbanas.
Mensajes de solidaridad y antecedentes históricos
La líder política y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, utilizó sus plataformas digitales para enviar un mensaje de acompañamiento y apoyo a las familias damnificadas en medio de las tareas de remoción de escombros. “Mis oraciones están con cada hogar venezolano en estas horas de angustia. Que Dios proteja a cada venezolano, a nuestras familias y a nuestros hogares. Hoy, más unidos que nunca”, expresó la dirigente, anhelando que “la fortaleza, la serenidad y la solidaridad prevalezcan” durante la atención de la emergencia.
Este desastre natural se suma a la historia de eventos telúricos severos que posee el territorio venezolano por su ubicación geográfica. Entre los antecedentes más destructivos y letales de las últimas décadas se recuerdan el terremoto de Cariaco en 1997, que ocasionó 73 muertes, y el histórico sismo de Caracas en 1967, cuyo saldo final ascendió a 236 personas fallecidas
