
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán decidió acelerar la ejecución de la obra hidráulica que se desarrolla en el barrio 360 Viviendas, en el extremo sur de la capital, con el objetivo de reforzar la prevención de inundaciones frente a las proyecciones climáticas para el verano 2026-2027, que anticipan una alta probabilidad de persistencia e intensificación del fenómeno El Niño.
El proyecto contempla la reconstrucción del Canal Sur Nueva Esperanza y la intervención sobre el Canal Norte Alejandro Heredia. En conjunto, las tareas abarcan alrededor de 3.000 metros lineales de canales destinados a optimizar el drenaje del agua de lluvia en uno de los sectores históricamente más afectados por anegamientos durante precipitaciones intensas.
Desde el municipio informaron que la obra registra un avance superior al 30%, aunque reconocieron que las lluvias persistentes de los últimos meses ralentizaron parte del cronograma previsto para su ejecución.
La decisión de intensificar los trabajos fue adoptada luego de una reunión encabezada por la intendenta Rossana Chahla con especialistas de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), quienes advirtieron que existe un 98% de probabilidades de que el fenómeno climático El Niño continúe e incluso se fortalezca durante la próxima temporada estival.
Según el informe técnico presentado por los expertos, el mayor riesgo para Tucumán no estaría asociado a un incremento constante de las lluvias, sino a la ocurrencia de precipitaciones extremas concentradas en lapsos breves, principalmente entre noviembre y marzo, con capacidad para provocar inundaciones urbanas y poner bajo presión la infraestructura de desagües.
Durante una recorrida por la obra, en la zona de avenida 9 de Julio al 5.000, el secretario de Obras Públicas municipal, Claudio Bravo, explicó que esta intervención forma parte del plan de contingencias hídricas elaborado en mayo del año pasado. “A partir de ese estudio comenzaron a priorizarse las obras de emergencia en los sectores más críticos de la ciudad y este era uno de los puntos fundamentales”, remarcó el funcionario.
Uno de los trabajos más importantes consiste en reemplazar antiguas alcantarillas construidas en la década de 1970, cuya capacidad resulta insuficiente para soportar el volumen de agua durante lluvias intensas. Bravo precisó que las nuevas estructuras tendrán cuatro metros de ancho y 2,20 metros de altura, lo que permitirá mejorar significativamente la circulación del agua.
El funcionario sostuvo que la ampliación de esas alcantarillas reducirá las obstrucciones y favorecerá un escurrimiento más eficiente, con el objetivo de disminuir las inundaciones que históricamente afectan a ese sector del sur capitalino.
Las obras son financiadas en partes iguales por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y el Gobierno de la Provincia, en el marco de una estrategia conjunta para fortalecer la infraestructura hídrica y reducir el impacto de los eventos climáticos extremos previstos para los próximos meses.
