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Koltan alertó que Tucumán pierde una empresa cada tres días y aseguró que el ajuste del Gobierno Nacional afecta directo a las provincias

El impacto de las políticas económicas nacionales en el entramado productivo local y la alarmante brecha entre el discurso oficial y los datos de la calle volvieron a encender las alarmas en el sector empresarial de la provincia. En una entrevista con el programa Bisturí Periodismo al Hueso por Norte Multimedios, el contador Mario Koltan, presidente del Grupo Boreal y referente del partido Unión, Progreso y Social, presentó un crítico informe basado en registros oficiales que revela que Tucumán lidera los índices de cierres de firmas en la región. Durante el diálogo con los periodistas apuntó contra el optimismo de la Federación Económica de Tucumán (FET), detalló las causas de la recesión y advirtió sobre el peligro institucional que corre la provincia al convalidar un ahogo financiero que ya recortó un 42% de los recursos transferidos a las administraciones del interior.

La dura realidad de los números frente al optimismo del centro

Para la elaboración del relevamiento, Koltan explicó que su equipo cruzó las estadísticas oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) con un seguimiento minucioso del Boletín Oficial de la provincia, donde se tramitan los concursos de acreedores y quiebras. De acuerdo con los datos consolidados a febrero de 2026, la provincia sufrió una pérdida neta —restando las firmas que abrieron de las que cesaron su actividad— de casi 270 empresas registradas en poco más de dos años.

“Tucumán en el año 2023 tenía 10.473 empresas registradas, es decir, CUIT registrado que tenían una cantidad determinada de empleo, y a febrero del 26 esa cifra descendió a 10.204. Es decir, casi 270 empresas en Tucumán cerraron sus puertas. Tucumán encabeza en el norte argentino la mayor cantidad de cierres”.

El empresario contrapuso este diagnóstico con las recientes declaraciones del presidente de la FET, Héctor Viñuales, quien había manifestado una visión favorable de la coyuntura al evaluar la actividad comercial en el área central.

“Eso está en contraposición a lo que yo siempre digo entre lo que es el relato y la realidad. El relato dice, y lo pongo en boca de las autoridades de la Federación Económica de Tucumán a través del señor Viñuales, sí, dijo públicamente de que cuando ellos analizan en el radio que ocupan 10 manzanas del centro de Tucumán, han tenido mayor cantidad de empresas que han abierto que empresas que han cerrado y por lo tanto son optimistas del proceso económico que vivimos. Bueno, como uno también camina y uno tiene vínculo con las empresas y uno transita el centro y transita fuera del centro también y vemos que esa no es la realidad”.

Koltan remarcó que, dado que el promedio de las pymes locales es de hasta cinco empleados, la desaparición de estas 270 firmas destruyó de forma directa una masa significativa de puestos de trabajo genuinos o, en el mejor de los casos, forzó el traspaso de los trabajadores hacia la informalidad.

Inflación en dólares, derrumbe del consumo y el fenómeno del “rebusque”

Al analizar las causas de este retroceso generalizado, el dirigente político describió un escenario de pinzas: por un lado, una caída drástica del poder adquisitivo que paralizó el mercado interno y, por el otro, un incremento constante de los costos medidos en moneda extranjera, agravado por la apertura de importaciones dictada por la Casa Rosada.

“El primer dato sensible es la caída de consumo. La población no tiene capacidad de ahorro, cae la capacidad de compra, los salarios vienen perdiendo de manera significativa frente a la inflación. Los costos en la Argentina ya no acompañan tanto el índice de precios en pesos, sino que acompañan una suerte de inflación en dólares. Por lo tanto, las empresas tienen además un frente complicado porque el Gobierno decidió abrir las fronteras y genera mayor conveniencia para muchos empresarios traer productos importados en vez de producir”.

Esta recesión golpeó no solo al sector comercial, sino a industrias clave del polo productivo tucumano como la textil, la plástica y la metalúrgica. Según Koltan, la falta de alternativas laborales derivó en un preocupante índice de subocupación y multiempleo, donde los trabajadores se ven obligados a extender sus jornadas fuera de su actividad principal: “Este tema de termino un laburo, busco, me rebusco o laburo una cantidad de 8 horas, salgo de allí, me subo al auto, hago de servicio de transporte, me la rebusco para poder redondear”.

El laberinto financiero de Tucumán y los riesgos de la sumisión política

Uno de los puntos más agudos de la entrevista estuvo centrado en el rol del Gobierno provincial que encabeza Osvaldo Jaldo. Koltan desnudó la histórica vulnerabilidad fiscal de Tucumán, señalando que de cada 100 pesos que gasta el Estado provincial, solo 30 se recaudan mediante impuestos locales (como Ingresos Brutos, Automotor o Inmobiliario), mientras que los 70 restantes dependen exclusivamente de la coparticipación y de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).

El titular de Unión, Progreso y Social advirtió que la estrategia jaldista de alineamiento incondicional con el presidente Javier Milei para garantizar el pago de sueldos públicos no está dando los resultados esperados y, por el contrario, ahoga la economía real del 60% restante de los tucumanos que dependen del sector privado.

“Tucumán en su decisión política de vincularse al Gobierno Nacional acompaña una cantidad de decisiones políticas en materia económica en función de que haya asistencia de la nación. Sin embargo, al día de hoy, Tucumán sigue reclamando, entre otras cosas, 42.000 millones de pesos de coparticipación a la provincia. Además, Tucumán se hizo cargo del fondo docente, Tucumán se hace cargo de las deudas del PAMI. Lo que estamos haciendo es terminar siendo condescendiente con una política que tiene un ajuste muy importante con todas las provincias de Argentina. Hay que tener presente que en el año 2026 la asignación de recursos a las provincias argentinas se redujo en un 42%. Esa plata queda en la Nación, con lo cual muestran el superávit fiscal, pero a costa de las provincias”.

El economista advirtió que esta devaluación del sector privado terminará destruyendo los ingresos del propio Estado por la vía de la recaudación tributaria:

“Hay un mercado laboral de la siguiente composición: 112.000 trabajadores del sector público, 167.000 del sector privado. Si seguimos ajustando el mercado laboral en el sector privado, como está sucediendo, lo que nos vamos a encontrar es con un estado cada vez más deformado. Si la actividad privada deja de hacer aportes y contribuciones a la provincia en materia de impuestos por caída de la actividad económica, ni siquiera la provincia va a poder recaudar recursos para pagar sus propios compromisos. Por lo tanto, si no le ponen atención a este frente tan preocupante, se van a llevar puesta la propia provincia de Tucumán”.

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