
La Justicia resolvió elevar a juicio oral y público la causa por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, la joven de 25 años cuyo cuerpo fue hallado el 8 de enero en un basural de Manantial Sur.
La elevación a juicio llegó este jueves tras cuatro jornadas de audiencia de control de acusación y admisibilidad de pruebas.
Según indica la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, el 7 de enero de 2026, Érika tomó un vehículo de Uber desde su casa en San Miguel de Tucumán y llegó al domicilio de Sosa (en Yerba Buena) cerca de las 3:50 de la madrugada.
La teoría del caso sostiene que, entre esa hora y las 7:00, Felipe “Militar” Sosa la atacó con extrema violencia, provocándole la muerte por un traumatismo cráneo-facial y cervical.
En la causa se encuentran imputados Sosa, de 50 años, Justina Gordillo, de 48 años, y Jorge “Chicho” Díaz, de 41 años, mientras que un cuarto acusado, Nicolás Navarro Flores, de 37 años, ya fue condenado el pasado 29 de julio a tres años de cárcel mediante un juicio abreviado.
De cara al debate oral, las partes alcanzaron más de 25 convenciones probatorias. El Ministerio Fiscal llevará a 77 testigos, entre los cuales figuran el ya condenado Navarro Flores, personal policial, peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y personas del entorno de los implicados. Entre la evidencia admitida se incluyen pruebas genéticas de ADN, grabaciones de cámaras de seguridad públicas y privadas, peritajes digitales, los celulares incautados, cuerdas y las bolsas que cubrían el cuerpo.
