
Un informe desarrollado por Mario Koltan para el programa Economía de Bolsillo estima ingresos de $2,22 millones por hectárea, pero advierte que los costos pueden convertir el resultado en una pérdida. La escala productiva es una de las variables clave.
La rentabilidad de los productores cañeros de Tucumán durante la zafra 2026 depende de mucho más que la cantidad de caña cosechada. Los costos de producción, el rendimiento industrial y el precio del azúcar son algunos de los factores que pueden determinar si una explotación termina la campaña con ganancias o pérdidas.
Un informe desarrollado por Mario Koltan, presidente de Grupo Boreal, para el programa Economía de Bolsillo analiza distintos escenarios económicos para el sector y muestra cómo pueden variar los resultados según la superficie trabajada y los costos asociados a la actividad.
El documento, titulado Productores cañeros de Tucumán: composición y rentabilidad posible – Zafra 2026, presenta una simulación basada en parámetros productivos y comerciales de referencia. Sus cifras son estimaciones y no constituyen balances verificados de la campaña.
Cuánto puede generar una hectárea de caña
Para elaborar el cálculo, el informe toma como referencia una producción de 65 toneladas de caña por hectárea, un rendimiento fabril del 9,78% y una participación del cañero del 58% del azúcar producido. También considera un precio de $30.130 por bolsa de azúcar de 50 kilos, sin IVA.
Con esos parámetros, el ingreso bruto estimado alcanza los $2,22 millones por hectárea. Sin embargo, ese monto no representa la ganancia del productor, ya que todavía deben descontarse los gastos necesarios para llevar adelante la producción.
El documento plantea que el resultado económico cambia considerablemente según la escala de la explotación y los costos que debe afrontar cada productor.


De las pérdidas a las ganancias millonarias
Uno de los ejemplos más relevantes del informe es el de una explotación de 10 hectáreas. En ese escenario, los ingresos brutos estimados ascienden a $22,22 millones, mientras que los costos supuestos llegan a $23 millones. La diferencia arroja un resultado operativo negativo de $780.000.
En una explotación de 50 hectáreas, en cambio, los ingresos proyectados alcanzan los $111,10 millones, frente a costos de $100 millones. El resultado operativo sería positivo en $11,10 millones.
Para una superficie de 100 hectáreas, la simulación calcula ingresos por $222,20 millones y costos de $190 millones, con un saldo positivo de $32,20 millones.
En los establecimientos de mayor tamaño, la diferencia aumenta. Para 200 hectáreas, el resultado operativo estimado es de $84,40 millones, mientras que para una explotación de 500 hectáreas asciende a $261 millones.
Estos escenarios utilizan costos hipotéticos por hectárea que disminuyen a medida que aumenta la escala productiva. Por eso, las diferencias no deben interpretarse como ganancias garantizadas ni como resultados reales de productores particulares.

Los costos pueden cambiar el resultado de la campaña
El informe ubica el punto de equilibrio operativo cerca de los $2,22 millones por hectárea, de acuerdo con los parámetros utilizados. Una variación en el rendimiento agrícola, la producción de azúcar por tonelada de caña o el precio de venta puede reducir el margen e incluso convertirlo en negativo.
A esos factores se suman los gastos de cosecha, mano de obra, transporte, mecanización y arrendamiento, además de la distancia entre los campos y los ingenios.
El documento también aclara que los resultados son operativos simplificados. No equivalen a una utilidad neta, porque no contemplan de manera integral impuestos, financiación y posibles contingencias.
El peso de los pequeños productores
El trabajo también analiza la composición histórica del sector cañero tucumano a partir de registros del Sistema Provincial de Información y Producción Cañera (SIPPCA) correspondientes a julio de 2020.
En ese padrón figuraban 7.477 registros. De ese total, 4.550 correspondían a productores o explotaciones de hasta 10 hectáreas, equivalentes al 60,85%. Otros 1.970 registros correspondían al segmento de más de 10 y hasta 50 hectáreas, que representaba el 26,35%.
En conjunto, las superficies de hasta 50 hectáreas concentraban el 87,20% de los registros analizados. El informe advierte que estas cifras corresponden a 2020 y no deben presentarse como un recuento actualizado de explotaciones activas en 2026.
La composición del sector resulta relevante para analizar el impacto de los costos, especialmente en las explotaciones más pequeñas, aunque el tamaño por sí solo no determina la rentabilidad de cada establecimiento.
Qué falta para conocer la rentabilidad real
Para establecer un resultado definitivo de la zafra 2026, el informe señala que se necesita información actualizada sobre las hectáreas efectivamente cosechadas, los volúmenes de producción y los rendimientos por productor, además de los acuerdos de maquila y los precios realmente cobrados.
También considera necesario contar con un desglose de los costos de labores, cosecha, flete, arrendamiento, administración y financiación.
De esta manera, el estudio elaborado por Mario Koltan para Economía de Bolsillo ofrece una aproximación a los posibles resultados económicos de la actividad cañera tucumana. La principal advertencia es que facturar millones de pesos no significa necesariamente obtener ganancias: el resultado final depende de cuánto cuesta producir y de las condiciones en las que se comercializa el azúcar.
