
El presidente del club, Pablo Cerisola, explicó que la institución decidió no participar esta temporada para evitar nuevas deudas. Aseguró que competir en la máxima categoría puede demandar entre $350 y $400 millones y planteó la necesidad de contar con mayor apoyo privado para regresar.
Tucumán de Gimnasia no participará esta temporada de la Liga A1 de vóley, actualmente denominada Superliga. La decisión responde exclusivamente a razones económicas, según explicó el presidente de la institución, Pablo Cerisola, durante una entrevista con Tribuna Norte.
El dirigente sostuvo que los costos de competir en la máxima categoría se volvieron difíciles de afrontar y que el club necesitaba priorizar su estabilidad financiera después de acumular deudas en sus últimas participaciones.
“Las ligas nacionales A1 de vóley son muy, muy caras”, señaló Cerisola. Según detalló, el equipo disputó tres temporadas consecutivas en la competencia, pero los compromisos económicos terminaron condicionando el presupuesto institucional.
El presidente recordó que, luego de la primera participación, el club pudo cubrir prácticamente todos los gastos. Sin embargo, tras la segunda edición quedaron deudas que debieron afrontar con recursos del año siguiente. La temporada pasada, en la que el equipo llegó a las semifinales, también estuvo marcada por ese esfuerzo económico.
“Todo este año, usando todos los torneos y actividades que hacemos nosotros vinculadas con el vóley, prácticamente lo hemos usado para pagar esas deudas”, explicó.
Ante ese escenario, la dirigencia resolvió no asumir un compromiso que no estaba en condiciones de sostener. De todos modos, el club continuará compitiendo en la segunda liga nacional y buscará mantener su protagonismo deportivo.
Cuánto cuesta jugar en la máxima categoría
Cerisola puso cifras al desafío económico que representa participar de la Liga A1. Según estimó, un equipo de mitad de tabla necesita entre $350 y $400 millones para afrontar una temporada.
El presidente explicó que el apoyo estatal, que históricamente acompañó al club en sus competencias nacionales, representa solamente una parte del presupuesto. Para volver a la máxima categoría también sería necesario conseguir un respaldo privado significativo.
“Que el sponsoreo privado hoy en Tucumán para un deporte como el vóley te pueda dar 200, 250 millones o lo que sea, es difícil”, reconoció.
En ese sentido, remarcó que la institución debe buscar recursos sin comprometer su funcionamiento cotidiano. La decisión de no jugar la A1 también estuvo atravesada por la previsión de una menor asistencia gubernamental durante un año político.
La determinación generó tristeza entre los deportistas, que aspiran a competir en el máximo nivel, aunque Cerisola aseguró que comprendieron la situación después de conocer los números. En el caso del equipo femenino, la dirigencia todavía analiza en qué categoría nacional participará.
De dónde obtiene sus recursos el club
El presidente detalló que la actividad diaria de Tucumán de Gimnasia se sostiene principalmente con las cuotas sociales, los acuerdos con colegios que utilizan las instalaciones para educación física y los aportes de algunos sponsors.
También destacó el aporte de la temporada de pileta, que suele dejar un remanente para afrontar gastos durante los meses posteriores.
Cerisola remarcó que los ingresos necesarios para sostener la vida institucional son diferentes de los que demanda una competencia nacional. Cuando un equipo participa de una liga, aparecen otros costos y se vuelve necesario gestionar apoyos específicos.
Las obras y los proyectos pendientes
Más allá de las dificultades económicas, el club continúa trabajando en mejoras de infraestructura. Entre los avances recientes, Cerisola mencionó la habilitación de una cantina, la puesta en condiciones de la cancha número 2 y la incorporación de un nuevo gimnasio equipado para que los deportistas puedan entrenar sin salir de la institución.
Además, señaló dos proyectos que la dirigencia considera prioritarios: climatizar la pileta y techar la segunda cancha, con la instalación de un piso adecuado para la práctica deportiva.
El presidente reconoció que se trata de obras costosas, pero aseguró que continúan trabajando para concretarlas.
El Torneo Manolito Hernández reunirá a más de 50 equipos
En paralelo, Tucumán de Gimnasia se prepara para recibir la octava edición del Torneo Manolito Hernández, una competencia que lleva el nombre del profesor Manuel Hernández, histórico entrenador y presidente de la institución.
De acuerdo con Cerisola, el certamen reunirá a más de 350 jugadores y más de 50 equipos, que competirán durante tres días en las categorías Sub-18 y Primera División, tanto en la rama femenina como masculina.
La organización dispondrá de cinco canchas y cuatro hoteles para alojar a las delegaciones. Entre los participantes habrá un equipo chileno, Falcón, que llegará por primera vez al torneo.
El dirigente destacó el valor deportivo y afectivo de la competencia, que requiere una importante preparación logística y representa un encuentro para clubes de distintos puntos del país.
El reclamo por un espacio para el vóley de alto nivel
Durante la entrevista, Cerisola también se refirió a la reciente inauguración de una nueva sede de la Federación Tucumana de Vóley. Valoró el trabajo de la conducción federativa y el acompañamiento que, según afirmó, recibieron los clubes durante los últimos años.
Sin embargo, planteó que la principal necesidad de las instituciones es contar con un espacio deportivo adecuado para disputar competencias nacionales.
“Los clubes necesitamos en Tucumán un lugar para jugar liga nacional”, afirmó. Como ejemplo, recordó que durante la última temporada el equipo tuvo que utilizar una cancha de básquet para disputar sus partidos.
“Todas las provincias en este país, menos Tucumán”, expresó al referirse a la falta de un escenario preparado para albergar espectáculos de vóley de alto nivel.
En ese marco, propuso que la Federación pueda impulsar la construcción de un playón deportivo moderno, con tribunas móviles y posibilidades de uso para distintas actividades.
Para Cerisola, contar con una infraestructura de esas características sería un paso importante para el crecimiento del vóley tucumano y para que los clubes puedan afrontar competencias nacionales en mejores condiciones.
