
El secretario general de la Capital, Rodrigo Gómez Tortosa, detalló los ejes del “Plan Rector” de la gestión de Rossana Chahla. Con el foco puesto en la movilidad metropolitana, la creación de nuevas centralidades y la reducción del uso del auto particular, el funcionario anticipó que este año se sancionará la nueva normativa que reemplazará al código vigente desde 1998.
San Miguel de Tucumán busca dejar atrás una normativa urbana que quedó estancada en el siglo pasado. El secretario general del municipio, Rodrigo Gómez Tortosa, marcó la hoja de ruta de la gestión local al explicar la necesidad de actualizar el Código de Planeamiento Urbano para una ciudad que hoy se consolida como la quinta área metropolitana del país, con más de un millón de habitantes. En diálogo con Bisturí, por Norte Multimedios, el funcionario destacó que la meta es transformar las políticas de ordenamiento en verdaderas “políticas de Estado”.
Para la intendenta Rossana Chahla, el concepto de “orden” es la piedra angular. Según Gómez Tortosa, la recientemente creada Secretaría de Ordenamiento y Convivencia, a cargo de Javier González, será el brazo ejecutor de esta transformación que busca simplificar procedimientos y garantizar el cumplimiento de las normas. “El vecino reclama orden y reglas claras”, afirmó el secretario, vinculando esta demanda con el Plan Rector 2023-2030 que ya está en marcha.

Descentralización y conectividad: los puentes del futuro
Uno de los puntos críticos del análisis fue el crecimiento “irregular y no planificado” de la ciudad hacia el sur durante las últimas tres décadas. La reforma del código busca no solo regular la altura de las edificaciones hacia los cerros, sino fundamentalmente romper con el esquema actual donde todo confluye en el microcentro.
“La intención es constituir nuevas centralidades para que no todo esté en el centro: ni lo administrativo, ni lo bancario, ni lo comercial”, explicó Gómez Tortosa.
En este sentido, la conectividad con los municipios vecinos es prioritaria. El funcionario reveló que en la comisión de reforma, integrada por el Concejo Deliberante y colegios profesionales, ya se debate la construcción de nuevos puentes para ampliar los accesos a la capital. El objetivo es claro: evitar los cuellos de botella y “desalojar” el uso del auto particular en favor de un transporte público de mayor calidad y menor impacto ambiental.
Carriles exclusivos y tecnología: el balance de la gestión
Ante las consultas sobre el impacto de los carriles exclusivos para colectivos, Gómez Tortosa defendió la medida con datos obtenidos mediante inteligencia artificial. Aseguró que, tras la resistencia inicial, hoy se verifica un ahorro de entre 10 y 15 minutos en los tiempos de viaje de los usuarios del transporte público.
“Al principio todas estas medidas son resistidas, pasó en México y en Buenos Aires, pero el beneficio ambiental y el ordenamiento del tráfico son innegables”, sostuvo. Además, adelantó que se sigue trabajando en el diálogo con las empresas de transporte para revisar trazas y garantizar la sostenibilidad económica del servicio sin perder de vista la calidad para el vecino.
Recursos escasos y federalismo local
Finalmente, el secretario se refirió a la participación de Rossana Chahla en el Consejo Federal de Intendentes en Paraná. En un contexto de fuerte recorte de fondos nacionales, Gómez Tortosa advirtió sobre la compleja ingeniería financiera que deben realizar los municipios.
“Las necesidades de los vecinos aumentan —baches, alumbrado, obras— pero los municipios tienen hoy mucho menos recursos que hace dos años”, advirtió.
