
El secretario adjunto de ADIUNT, Diego Toscano, denunció que más de 12.000 profesionales renunciaron a las universidades nacionales debido al atraso salarial. En el marco de la segunda jornada de protesta, el dirigente acusó al Gobierno Nacional de estar en “desacato” al no cumplir con el presupuesto universitario y calificó de “anticonstitucional” la reforma laboral.
Toscano aseguró que la docencia universitaria ha caído mayoritariamente por debajo de la línea de la pobreza, con salarios que en muchos casos rozan la indigencia. Para el dirigente, el conflicto no es solo salarial, sino legal.
Salarios de miseria y deserción profesional
El miembro de ADIUNT fue tajante al desmitificar las cifras oficiales y poner el foco en la realidad del grueso del cuerpo docente: aquellos con dedicaciones simples o semiexclusivas.
“La gran mayoría de los docentes universitarios están por debajo del millón de pesos, es decir, por debajo de la canasta básica. El propio Consejo de Rectores tuvo que reconocer que son salarios de miseria”, explicó el secretario adjunto.
Esta asfixia económica ha provocado un fenómeno de “fuga de cerebros” interna. Según los datos aportados por el dirigente, el año pasado renunciaron más de 12.000 trabajadores en todo el sistema nacional. “Gente con 10 o 15 años de formación, capacitada por el Estado y la sociedad, tiene que dejar la universidad porque el sueldo no les permite vivir. Los que se quedan, lo hacen por pura vocación o acumulando tres empleos para subsistir”, describió.
Críticas a la reforma laboral y a la CGT
Consultado sobre el reciente fallo judicial que puso en suspenso la reforma laboral impulsada por Javier Milei, Toscano la calificó como un intento de establecer un régimen donde el trabajador pierda “derechos cívicos básicos” al ingresar a una fábrica o lugar de trabajo. Sin embargo, su análisis no ahorró críticas para la conducción nacional de la CGT.
“El fallo tiene su lectura política y el Gobierno tiene su propia interna con el Poder Judicial, pero la CGT ha dejado hacer durante todo este proceso”, disparó Toscano, calificando las medidas de la central obrera como “simbólicas”. Según su visión, el movimiento estudiantil y docente debe confiar en su propia capacidad de organización ante un Gobierno que muestra características “abiertamente autoritarias” en materia laboral.
Una semana clave para la UNT
Con un acatamiento que se mantiene alto en las distintas unidades académicas, el paro de ADIUNT busca presionar por una recomposición que detenga la sangría de profesionales. Para Toscano, la situación es límite: “Ya debería haberse solucionado un problema que afecta a la universidad en todo el país, pero el Gobierno prefiere el incumplimiento”.
