
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a profundizar sus diferencias con el Gobierno nacional durante los actos por el Día de la Bandera en Rosario. Tras participar de la ceremonia realizada en el Monumento Nacional a la Bandera, cuestionó duramente la presencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y consideró que el evento patrio no debía utilizarse para enviar mensajes políticos.
Villarruel asistió a la ceremonia por invitación del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, luego de no haber sido convocada oficialmente por la Casa Rosada. Su presencia había generado expectativa en la previa debido a las tensiones que mantiene desde hace meses con el presidente Javier Milei y parte de su entorno político.
En una entrevista concedida a Infobae una vez finalizado el acto, la vicepresidenta fue contundente al referirse al protagonismo que tuvo Adorni durante la jornada.
“No era un acto para apoyar a Adorni. Y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Entonces, me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”, afirmó.
Críticas al uso político de la ceremonia
La vicepresidenta sostuvo que el foco de la celebración debía estar puesto exclusivamente en la conmemoración patriótica y en la figura de Manuel Belgrano.
“Me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo. Simplemente hoy se debe recordar la bandera, darle marco a esta ciudad hermosa que es mi segunda casa y reconocer a los rosarinos, a la provincia de Santa Fe, a la invencible provincia de Santa Fe, y recordar la figura del general Belgrano”, expresó.
En ese sentido, consideró que la presencia y el protagonismo político de algunos funcionarios nacionales desvirtuaron el espíritu de la jornada.
“Lo de Adorni está totalmente de más”, agregó.
Un nuevo capítulo en la interna oficialista
Las declaraciones se produjeron horas después de que Javier Milei participara del acto central en Rosario acompañado por integrantes de su gabinete, entre ellos Adorni y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Durante la ceremonia también llamó la atención la escasa interacción entre Milei y Villarruel. Mientras el Presidente saludó públicamente a varios funcionarios y dirigentes presentes, no se registró un contacto visible con la vicepresidenta, un gesto que volvió a alimentar las especulaciones sobre la distancia política entre ambos.
La situación se suma a otros episodios recientes que reflejan el deterioro del vínculo institucional entre el mandatario y su compañera de fórmula.
Sin invitación de la Casa Rosada
Según trascendió, Villarruel no recibió una invitación formal del Gobierno nacional para participar del acto por el Día de la Bandera, una situación similar a la ocurrida durante el tedeum del 25 de Mayo realizado en la Catedral Metropolitana.
Pese a ello, la vicepresidenta había anticipado en los días previos que asistiría igualmente a la ceremonia, incluso si debía permanecer fuera del sector protocolar.
Finalmente fue Pullaro quien formalizó la invitación y dispuso su ubicación dentro del espacio reservado para las autoridades provinciales e invitados especiales.
De esta manera, una jornada que debía estar centrada en el homenaje a Manuel Belgrano terminó dejando nuevas señales de la creciente tensión política entre Villarruel y el núcleo más cercano al presidente Milei.
