
En vísperas de la cuarta Marcha Federal Universitaria en todo el país, la secretaria general de ADIUNT, Anahí Rodríguez, brindó detalles en Bisturí | Periodismo al hueso sobre lo que anticipa será una movilización “explosiva” en todo el país. La dirigente denunció que ya han pasado 200 días desde la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario sin que el Gobierno Nacional la aplique, sumado a un reciente recurso de apelación ante la Corte Suprema que mantiene la normativa suspendida. “Estamos ante un Gobierno que desacata a la Justicia y al Poder Legislativo, condenando a la comunidad educativa a una precariedad inédita”, sentenció.

Rodríguez describió un escenario crítico para la docencia, donde el salario máximo para una dedicación exclusiva ronda los $900.000, cifra que empuja a muchos profesionales a tres salidas desesperadas: la renuncia para dedicarse a la actividad privada, el “pluriempleo” agotador para cubrir la canasta básica o el recurso a “changas” de subsistencia como el servicio de Uber. Esta realidad, advirtió, no solo golpea el bolsillo del trabajador, sino que hiere de muerte la calidad educativa y la investigación científica, ya que los recortes impiden incluso la publicación de trabajos en el extranjero, afectando el prestigio internacional de las universidades argentinas.
Para la referente de ADIUNT, esta marcha tiene una potencia mayor que las anteriores porque los reclamos están acumulados y el malestar es generalizado. Además de la recomposición salarial y presupuestaria, la movilización exige un aumento de emergencia para compensar la brecha inflacionaria, señalando que mientras la inflación de marzo fue del 3,4%, los docentes solo recibieron un incremento del 1,7%. “El salario baja mes a mes y el presupuesto para investigación y funcionamiento está prácticamente paralizado”, detalló.
En Tucumán, la concentración principal será mañana 12 de mayo a las 17:00 h en la intersección de calles Ayacucho y General Paz, desde donde ADIUNT marchará hacia Plaza Independencia. Rodríguez adelantó que la intención es convertir la protesta en una “marcha popular”, invitando a otros sectores en conflicto —como los trabajadores de las orquestas provinciales— a sumarse al reclamo. Finalmente, fue crítica con los tiempos de las federaciones nacionales y exigió que el plan de lucha continúe con fuerza inmediatamente después de la marcha: “Si hay un millón de personas en la calle el día 12, el día 13 hay que profundizar la tensión para que la ley de financiamiento sea una realidad”.

