lunes, junio 8NorteMultimedios | TUC | AR

Berarducci: “La foto del oficialismo es para verse el ombligo”

El legislador provincial Walter Berarducci dialogó de manera extendida en Bisturí para analizar con severidad la actualidad institucional de Tucumán. Al ser consultado sobre la reciente “foto de unidad” exhibida por el Partido Justicialista local en El Cadillal, el parlamentario la definió como una mera maniobra de preservación feudal que profundiza la distancia entre la dirigencia y las urgencias de la sociedad. Durante la entrevista, Berarducci no solo arremetió contra las pretensiones de perpetuidad en el poder y el preocupante atraso en infraestructura estratégica, sino que también denunció el avasallamiento de los principios republicanos en la provincia: repudió el blindaje mediático oficialista, criticó los discursos nacionales contra la prensa y reveló por qué votó en contra del pliego del juez subrogante Lucas Taboada cuestionado por censura en perjuicio del medio local Enterate Play.

LA FOTO DEL PERONISMO EN EL CADILLAL

Berarducci adoptó una postura firme frente a los recientes encuentros políticos del oficialismo con intendentes y delegados comunales, encuadrándolos en una lógica de matriz idéntica que arrastra la provincia desde hace un cuarto de siglo:

“Esta es una continuidad del oficialismo de hace 25 años en la provincia. Es la foto para verse el ombligo, para verse la cara ellos. Pero decime qué anuncio para la ciudadanía, para la comunidad, salió de estas reuniones. Todo para decir ‘tenemos que estar unidos’. Sí, debemos estar unidos, ¿pero el para qué? Para preservar, para enquistarse en el poder, para mantener el curro y los feudos en el interior. Es netamente una foto que ni para la oposición, ni para la gente, ni para el ciudadano le transforma nada la vida. Desgraciadamente seguimos de foto en foto, de reuniones en reuniones, de transferencia de fondos, pero soluciones concretas a los problemas endémicos de Tucumán no hay ninguna”.

Frente a las corrientes que pregonan un cambio de paradigma puramente estético o tecnológico, el legislador reivindicó una concepción doctrinaria de la actividad pública: “Yo tengo una formación clásica. Creo que hay que volver a la tradicional política. Todo se habla del ayornamiento, de la modernización, de las nuevas visiones, pero la política tiene dos patas. La esencia de la política es la lucha por el poder, y cuando se accede al poder es para transformar la vida del ciudadano en una mejora sustancial. Si no, pierde el sentido y la esencia; ya deja de ser política y es negocio, es contubernio, es reunión de amigos”. En este sentido, fustigó el surgimiento de “pymes familiares” y los tempranos operativos clamor de los voceros gubernamentales: “Ya hay voceros que salen a defender la constitucionalidad de la posible candidatura de Jaldo para gobernador. ¿Qué principios republicanos leen? ¿Qué principios constitucionales los guían en sus conductas? Lo que hay que preservar es la alternancia, el no enquistamiento”.

La parálisis del desarrollo y la decadencia de la infraestructura

Para ejemplificar el vaciamiento de políticas públicas de fondo por parte de las sucesivas administraciones de José Alperovich, Juan Manzur y el actual mandatario Osvaldo Jaldo, Berarducci relató una experiencia cotidiana que refleja el raquitismo de la obra pública local:

“Venía para acá y estaba demorado por el tránsito caótico en San Miguel de Tucumán. Y vi en una pantalla el anuncio de obras. ¿Saben qué obra había? La reparación de una represa del dique El Cadillal. Hace 60 años la hizo el único gobernador y el último gobernador que tuvo una visión de estadista de hacer obras de infraestructura y de dejar una visión de hacia dónde vamos. Y acá ahora el gran anuncio es reparar una pared que ha hecho una persona hace 60 años”.

El legislador lamentó que la gestión estatal se reduzca al mínimo común denominador de la subsistencia burocrática: “Gobernar no es pagar sueldos. Pagar sueldos es una obligación esencial de la cual no tendríamos ni que hacer mención. Esa política que no tiene idea, que no tiene proyecto ni planificación, lo único que le interesa es perpetuarse en el poder en lugar de pensar en la gente. Estamos perdiendo el norte y la brújula directamente porque lo único que hacen es cuidar la quintita particular y garantizar la tranquilidad de muchos”.

Persecución judicial, censura y el retroceso democrático

El tramo más álgido de la entrevista estuvo dedicado a la degradación institucional y el preocupante avance sobre la libertad de prensa. Berarducci felicitó la solidaridad expresada en el programa respecto al caso del diario digital Enterate Play —medio que sufrió un polémico revés judicial tras sus publicaciones críticas contra el Ministerio Fiscal— y fundamentó su rechazo al pliego del magistrado responsable, Lucas Taboada, quien fue ascendido a un cargo definitivo en el centro de la provincia:

“Te felicito porque acabas de hacer una defensa de un competidor tuyo. Pusiste el eje en que el ataque fue a principios constitucionales de la libertad de expresión y de pensamiento. Yo voté en contra de ese pliego. El concurso y la terna fueron elevados por el CAM desde 2024, pero él estaba nombrado como juez subrogante. Como subrogante dictó esa sentencia (mordaza) que obviamente lo descalifica. Por más que haya pasado los requisitos exigidos por la ley de antecedentes, concurso y puntaje, esa conducta fue posterior e inhabilita moralmente para ejercer un cargo tan importante. Un juez de la República está para defender las libertades individuales de todos los tucumanos, no los deseos del príncipe”.

El parlamentario advirtió que este fenómeno coercitivo se inscribe dentro de un clima generalizado hostil hacia el ejercicio periodístico: “Son cuestiones disciplinadoras. Seguimos con el pensamiento único: vos no podés criticar, observar ni denunciar porque actúan a través de allanamientos, denuncias, carpetazos u operaciones. En Tucumán ya se detuvo a abogados, a influencers y a personas que critican. Hay una visión disciplinadora: ‘vos tenés que decir lo que yo quiero y lo que quiero que la gente escuche’, nada más”.

El cerco informativo y el quiebre de las redes sociales

Por último, Berarducci analizó la estructura de pauta y penetración que posee el oficialismo para moldear la opinión pública, destacando el rol de los nuevos canales de comunicación independientes para perforar dicho monopolio:

“El oficialismo tiene un blindaje mediático importante. La capacidad propagandística que tiene de penetración a través de los medios abiertos y estatales es usada para dar esa cobertura. Es un relato montado con una estructura estatal muy bien aceitada y rentada. Hoy prendés la televisión desde temprano y hay tipos que lo único que hacen es propaganda para el gobierno provincial; antes por lo menos se daba el derecho a réplica o la posibilidad de escuchar las otras campanas, hoy hay un solo campanario en la provincia. Se convirtió en una suerte de secretaría o ministerio de comunicación paralelo. Por suerte, hoy las redes sociales hacen que se filtren las noticias desde los lugares más recónditos, rompiendo con ese cerco informativo”.

Hacia el final de la comunicación, el legislador trazó una relación de proporcionalidad directa entre la transparencia del Estado y la realidad socioeconómica de los habitantes: “A veces la coyuntura tapa temas profundos que hacen a la calidad institucional, y la calidad institucional te da calidad de vida. Cuando no hay calidad institucional, hay arbitrariedad, hay ilegalidad y, por ende, hay una baja calidad de vida para todos los ciudadanos”.

También te puede interesar

WhatsApp
YouTube
Instagram