
El Gobierno formalizó el relevo en la OA en un contexto de máxima sensibilidad judicial. La designación de Zangaro, una figura con tres décadas de trayectoria en el Poder Judicial, busca dotar al organismo de un perfil académico y procedimental frente a expedientes críticos como la causa “$LIBRA” y las investigaciones por dádivas en la TV Pública.
El tablero judicial de marzo de 2026 registra un movimiento estratégico en las áreas de control y transparencia. A través del Boletín Oficial, se confirmó la renuncia de Alejandro Melik y la asunción de Gabriela Zangaro al frente de la Oficina Anticorrupción (OA). El cambio de mando se produce tras la gestión de Melik, marcada por resoluciones que encuadraron la actividad del presidente Javier Milei en redes sociales como “comunicación individual”, una postura que generó intensos debates sobre los límites de la ética pública.
Con el arribo de Zangaro, el Ministerio de Justicia —bajo la conducción de Mariano Mahiques— apuesta a una profesional de carrera para recuperar la iniciativa institucional. Zangaro, abogada egresada de la UBA y especialista en Derecho Penal, aporta un currículum robusto que incluye su paso por el Jurado de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura, donde fue responsable de evaluar el desempeño de magistrados nacionales.
El desafío de la transparencia en un frente judicial múltiple
La gestión de Zangaro se inicia con una agenda cargada de expedientes de alto voltaje político. Entre sus prioridades técnicas se encuentran:
Causa $LIBRA: El seguimiento de los chats de Mauricio Novelli y la utilización de la imagen presidencial en planes de negocios vinculados a criptoactivos.
Caso Adorni: El análisis de las actuaciones de la PSA en la TV Pública por presuntas dádivas, un frente que requiere una posición técnica sólida por parte de la OA.
Ley Hojarasca: El control de posibles conflictos de intereses en la derogación masiva de leyes impulsada por Federico Sturzenegger, donde el organismo debe actuar como garante de la transparencia procedimental.
Rediseño en Acceso a la Justicia: la llegada de Jimena Capece
En sintonía con la reestructuración de la cartera judicial, el Ejecutivo también oficializó la designación de la politóloga Jimena Belén Capece como Subsecretaria de Acceso a la Justicia (Decreto 195/2026). Capece asume el liderazgo de áreas críticas enfocadas en la asistencia a víctimas de delitos y poblaciones vulnerables.
Su misión principal será la coordinación de políticas federales y la articulación del programa “Víctimas contra las Violencias”, un área sensible que demanda una gestión técnica para la contención psicosocial en casos de violencia de género y abuso sexual. Con este nombramiento, el Gobierno completa el rediseño de las subsecretarías tras la salida de Tristán Corradini a principios de mes.
