
El gobernador bonaerense defendió la nacionalización de la petrolera y advirtió sobre el riesgo institucional que implica el alineamiento del Presidente con los demandantes extranjeros. Vinculó el éxito operativo de Vaca Muerta con el control estatal y propuso a la compañía como un “amortiguador” frente a la escalada de los combustibles.
En una exposición que combinó rigor técnico con definiciones políticas de alto impacto, Axel Kicillof calificó como “imprudente” la postura de Javier Milei respecto al litigio por la expropiación de YPF. Para el mandatario provincial, que el Jefe de Estado convalide los argumentos de los fondos que demandan al país no solo es una señal de debilidad jurídica, sino un peligro concreto para el patrimonio nacional. “Privatizar a cualquier precio tiene resultados tremendos”, sentenció, recordando que bajo la gestión de Repsol, el país enfrentaba un drenaje de divisas de 12 mil millones de dólares anuales.
Kicillof centró su defensa en los resultados operativos post-2012. Según sus cifras, la recuperación de la mayoría accionaria permitió revertir una caída del 42% en la producción de crudo, logrando un superávit energético traccionado por Vaca Muerta. “Con control estatal, la inversión creció un 96%. YPF debe ser nacional para que el litro de nafta a dos mil pesos no se descargue directamente sobre los bolsillos golpeados de la sociedad”, enfatizó.
La batalla contra los “buitres” y la herencia judicial
El gobernador realizó una reconstrucción del conflicto con el fondo Burford, aclarando que la expropiación del 51% se ajustó estrictamente a la Constitución Nacional. Explicó que el litigio surge de la pretensión del fondo —que compró derechos de quiebra en España— de imponer el estatuto privado de la empresa por encima de la Ley de Expropiación argentina.
En este punto, Kicillof marcó una diferencia tajante entre las estrategias de defensa:
Crítica al macrismo: Cuestionó el intento de llevar la discusión a España, lo que a su juicio debilitó la soberanía jurídica.
Defensa de la gestión anterior: Respaldó la postura de discutir el caso en Estados Unidos bajo premisas de derecho soberano, tal como se hizo durante el mandato de Alberto Fernández.
YPF como activo estratégico
Para el gobernador, la discusión no es meramente legal, sino sobre el rol del Estado en sectores estratégicos. Sostuvo que las expropiaciones por interés público son facultades soberanas y que la indemnización a Repsol cerró el capítulo con el anterior operador. “Defender lo contrario es ponerse del lado de los buitres”, concluyó, reafirmando que la petrolera es la pieza maestra para evitar que la volatilidad del mercado internacional destruya el poder adquisitivo de los argentinos.
