
*Por Juan Pablo Durán.
«El futuro político de Mariano Campero en Tucumán depende exclusivamente de cómo le vaya a Patricia Bullrich a nivel nacional». La frase, que ya se reproduce con la velocidad de un virus en bares y conversaciones por redes sociales, tiene una explicación: la consolidación sostenida de la imagen de la actual senadora nacional y la posibilidad de que sea la mujer elegida por el círculo rojo para suceder a Milei en 2027, ya sea por un acuerdo de continuidad o bien en un escenario de confrontación con el actual presidente y El Jefe, Karina Milei.
Muchos coinciden que en que Bullrich sería la única candidata con el perfil político ideal que le garantice al establishment la coherencia ideológica y la continuidad del actual modelo económico, pero sin el estilo random o imprevisible que caracteriza al actual mandatario nacional.
A menos de un año de las elecciones provinciales en Tucumán —se realizarían el segundo domingo de mayo de 2027— dos opositores aparecen con chances de disputarle el poder al actual gobernador Osvaldo Jaldo. Uno de ellos es Lisandro Catalán, actual integrante de directorio de YPF y ex funcionario del kirchenista Alberto Fernández. Y el otro es el diputado Campero, que en las últimas semanas pisó el acelerador para posicionarse como una segunda opción electoral opositora.
Comencemos por Catalán: tucumano de nacimiento y porteño por elección, había durado sólo 47 días como Ministro del Interior. Previamente venía desempeñándose como segundo de Guillermo Francos, quien estuvo al frente de la Jefatura de Gabinete hasta que fue reemplazado por Manuel «Pen Drive» Adorni.
Pese a que que «Licha» nunca formó parte de la mesa chica del poder en la Casa Rosada, su buena sintonía con Karina, y sumado esto a la buena performance electoral de octubre pasado —La Libertad Avanza obtuvo dos bancas en el Congreso—, le bastó para autoproclamarse como el único referente y representante de Milei en Tucumán. Esa actitud, considerada sectaria por los opositores locales, originó que una decena de dirigentes de peso abandonaran la estructura partidaria de La Libertad Avanza Tucumán (LLAT).
Pero ahora, con el lanzamiento de Campero como candidato a gobernador por el mismo espacio libertario obligó a Catalán a recalcular y a modificar su estrategia. Hasta hace un par de semanas, el presidente de LLAT comenzó a enviar mensajes de concordia para sumar a opositores heridos y aquellos a los que nunca se les había abierto la tranquera.
De esta manera, en un solo arreo ingresaron al corral partidario José Macome (había sido excluido a comienzos de 2025), el ex alfarista Walter Berarducci y la ex bussista Nadima Pecci. La primera oleada había comenzado un par de meses atrás, producto de la decisión parricida del intendente Alejandro Molinuevo de abandonar a su papá político Roberto Sánchez.
A su vez, el ex intendente de Yerba Buena y actual «diputado con peluca» comenzó a recorrer el interior de la provincia para mostrar que su candidatura a gobernador va en serio. Las últimas fotos que publicó Campero con Bullrich y Karina, más el rumor que circuló sobre que el diputado Federico Pelli podría acompañar a Campero en una eventual fórmula generaron dudas y especulaciones por doquier.
¿Por qué surgió el nombre de Pelli?
Por dos motivos principales: el primero, porque el experto en seguridad mide mejor que el propio Catalán en varias encuestas realizadas. Y el segundo motivo es que Pelli estaría legalmente imposibilitado para disputar la Intendencia de la Capital, sección electoral que en principio había sido estratégicamente reservada para el diputado que tomó notoriedad cuanto sufrió un violento cabezazo por parte de un puntero peronista.
¿Por qué Pelli estaría inhabilitado para ser candidato a intendente de San Miguel de Tucumán? Porque se lo impide el requisito de residencia establecido en la ley 5529 (Ley de Municipalidades), que en su artículo 37 exige expresamente «dos años de residencia inmediata» en el municipio para el que se le designe como intendente. Además, la norma contempla un requisito de empadronamiento, es decir, que el candidato sea elector en el municipio en cuestión.
En las elecciones del 26 de octubre pasado, Pelli votó en la Escuela Nueva Islas Malvinas de Villa Carmela, a raíz de que actualmente reside en una vivienda familiar ubicada en un barrio privado de esa comuna. Para que el diputado pueda ser candidato en San Miguel de Tucumán debería mudarse a esa localidad, pero por imperio de ley (se requieren dos años de residencia comprobable) recién podría presentarse en 2031.
¿Existe un impedimento también para Catalán?
Lo mismo aplicaría para presidente de LLAT, pero en su caso lo contempla el artículo 88 de la Constitución de la Provincia de Tucumán, que establece como requisito contar con «dos años de residencia inmediata» en la provincia. La palabra «inmediata» significa que el arraigo físico y la convivencia con la comunidad local deben darse en el período de tiempo justo anterior a la fecha de la elección, de forma continua e ininterrumpida. Si bien Catalán ya habría fijado domicilio en Tucumán, para cumplir con el artículo en cuestión Catalán tendría que haber estado residiendo con su familia desde agosto de 2025. Por este motivo, según trascendió, el director de YPF tendría pensado mudarse e instalarse definitivamente en Tucumán después del mundial.
De todas maneras, a prima facie estaría incumpliendo con el artículo 88 de la Constitución que establece una clara diferencia entre fijación de domicilio formal y residencia efectiva o real, que es el lugar donde una persona verdaderamente habita, trabaja y desenvuelve su vida cotidiana. El espíritu de este requisito constitucional busca evitar el «turismo electoral», asegurándose que quien aspire a gobernar la provincia conozca de primera mano su realidad social, económica y política.
Seguramente, Catalán contará con alguna estrategia legal para sortear, en principio, este impedimento.
*Director de Norte Multimedios
